Oscar Avendaño, carretera y polvo

La realidad actual del rock aconseja que los músicos no se ciñan a un único proyecto para aprovechar sinergias y desarrollar diferentes inquietudes. Oscar Avendaño, que ha estado en diferentes bandas y roles, tal vez la más conocida como bajista de Siniestro Total, ahora reparte su esfuerzo entre los enérgicos Bo Derek’s, de los que ya comentamos su último trabajo, y este proyecto con Reposado. En ocasiones se ha referido a su asociación con Reposado como un grupo Guadiana con el que va apareciendo sin exigencias comerciales o de calendario.
Si con los Bo Derek’s nos brindan un pub rock festivo y adrenálinico de influencia británica, en este proyecto el giro es notable y se aprecia un tono y temática más introspectivo. Los temas rezuman sabor a carretera o polvo del desierto y suena blues y country en el que, sin esperar al final, ya avanzamos que será uno de los mejores discos del año. La producción en el laboratorio de Muriedas de alguien tan afín como Hendrik Rover consigue un conjunto de temas compacto pero a su vez estimulante por su variedad estilística. Oscar nos habla de derrotas bélicas, personales o morales pero con un cierto halo de esperanza crepuscular, como en el estribillo de A todos mis amigos.
La portada, con un diseño escueto con el nombre del grupo y un dibujo de una serpiente, esconde un trabajo casi arqueológico, ya que es una reproducción de la lámina Cobra Snake de 1929 y autor desconocido.
Y para escuchar:
‘(EL ÚLTIMO SHOW) DEL INCREIBLE HOMBRE VOLTERETA’. Esta deliciosa tonada con entrada de guitarra acústica campestre es un homenaje al desaparecido Piti Sanz, líder del grupo seminal Los Contentos, que también reseñamos en Rockpapel en su momento. Es una muestra de ese tejido rockero colaborativo del noroeste y cierra el círculo la aportación delicada de Hendrik en este tema a la guitarra resonadora.










