«¿Usted cree que podemos poner esto en el mercado?»

Portada del disco Veneno

1977 / El día en que Kiko Veneno, un hippy de la clase media sevillana, encendió el radiocassette para que Rafael y Raimundo Amador escucharan por primera vez a Pink Floyd, la historia del rock español tomó un camino irreversible. Las influencias rockeras de Kiko, que acababa de pasar una temporada en Estados Unidos, se mezclaron con el talento flamenco de los Amador. Y el primer fruto que dio esta fusión, casi mágica, fue Veneno. No estaban solos. Triana ya hacía algunos años que ensayaban la fusión ente rock progresivo y las influencias flamencas. Incluso los Smash de Gualberto habían abierto un camino similar tiempo atrás. Pero el talento de los Amador y el de Kiko, tan radicales, generaron un sonido de una frescura difícil de igualar.

La historia que rodea al primer y único disco de Veneno está llena de épica. Muchos de los que lo escucharon por primera vez pensaron que aquellos gitanos rockeros estaban prácticamente locos. Locos o colocados hasta las trancas. «Tanto criticaban lo que estábamos haciendo que al final hasta yo pensé que igual no valía nada», explica Raimundo en el documental Dame Veneno. Cuentan también que el primer día que fueron a los estudios de Madrid era tal el jolgorio que fue imposible grabar nada, y que fue al día siguiente, con la ayuda de unas pastillas milagrosas, que la cosa comenzó a rodar.

La portada también tiene su propia historia. Bastante conocida, además. Lo explica Ricardo Pachón, productor del disco, en el documental antes citado: «Mandé fabricar un hierro con las letras de Veneno y las grabamos a fuego sobre una tableta de hachís. La portada era un papel de plata con la piedra, pero esa portada se tuvo que retirar.»

Adrián Vogel, que en aquella época trabajaba en CBS, explica en su blog El Mundano cómo se produjo el que es, probablemente, uno de los episodios de censura más conocidos del rock español. Según Vogel, cuando Tomás Muñoz, presidente de la compañía, vio la portada, llamó a su despacho a Santi Monforte, director gráfico del sello. «¿Cree usted que podemos poner esto en el mercado?» pregunto Muñoz. Y Monforte contestó: «No veo el problema. Verá usted que pone ‘Veneno’. Lo que quieren decir es que [el hachís] es muy malo.» La respuesta, obviamente, no convenció al presidente de la compañía, que encargó una nueva portada. La imagen definitiva es la que todos conocemos: la de Veneno sobre un fondo neutro. En algunas de las reediciones que se hicieron del disco, no obstante, sí que se recuperaría la portada original.

Portada original de Veneno

Pese a que el paso de los años ha impulsado el disco a los altares del flamenco-rock, en su momento no tuvo demasiado éxito, y Kiko Veneno y los hermanos Amador dieron por acabado el grupo. Kiko continuó en solitario y los Amador formaron Pata Negra. Por suerte, dos carreras llenas de éxitos.

La canción

‘LOS DELINCUENTES’. Los gitanos mezclados con los ipis, como les llamaba la madre de los Amador, hacen esta risueña descripción del imaginario de las 3.000 viviendas. Un retrato fiel de la cuadrilla que acompañaba a los Veneno a grabar su debut dejando el estudio con rajas de melón encima de la mesa de mezclas, según explicaba el paciente productor Ricardo Pachón.