Toundra, una nueva vida

Cuando un grupo de rock decide prescindir de la voz y elige una propuesta instrumental se posiciona al límite de lo incierto. Cuando hablamos que una banda tiene una estructura clásica, dos guitarras, bajo y batería, damos por supuesto que también hay voz, pero Toundra llevan veinte años retando lo convencional y demostrando que cuando una canción no tiene letra también puede transmitir ideas y sensaciones.

Tras la reciente salida de uno de sus miembros fundadores, este reto parecía complicarse, pero el fichaje de alguien ya cercano al grupo como Jorge García les ha llevado a publicar Siete con una discográfica propia, un paso más en su carrera. El nuevo guitarrista es versátil e introduce en los ambientes de habitual duelo de punteos del grupo su conocimiento de los sintetizadores, y tal vez esto marca la evolución en este nuevo trabajo. En cualquier caso, los pasajes intensos, los acercamientos al metal y esa capacidad de transmitir emociones a través de los cambios de tempo se mantienen intactas.

Mención especial a la portada, un lienzo de la pintora Mercedes Bellido que refleja perfectamente el concepto del cambio, dibujando los restos de una escultura clásica de la que renace una nueva vida. Se trata de una artista más vinculada hasta ahora al mundo de la moda pero que aporta un artwork muy acorde al mundo Toundra.

Y para escuchar:

‘SIZIGIA’. El tema empieza con un ritmo castrense con protagonismo para las timbalas, en el que van entrando líneas de guitarra entrelazadas. Tal vez es el más calmado de los siete temas del disco, pero no por ello baja el nivel de intensidad que marca ese ritmo que rueda volviendo a los golpes más graves en cada compás. A modo de despedida, medio minuto de caña y distorsión y un sinte que queda flotando hasta el último segundo.