Las tres portadas de discos de… Pablo Sycet
Pablo Sycet ha explicado alguna vez que mientras espera que alguna de sus pinturas se seque, siempre puede surgir la letra de una canción. Y es que la obra del artista andaluz no se limita a la pintura: ha sido editor, letrista de canciones y, lo que más nos interesa aquí, diseñador gráfico en discos de un montón de grupos, entre ellos algunos símbolos de La Movida como Gabinete Caligari, Alaska y Dinarama, La Frontera o Luz Casal. También ha sido un activista artístico empedernido, organizador constante de exposiciones como la que le vino a la memoria cuando le pedimos que nos hablase de tres portadas de discos especiales. «Me gustaría poner el foco sobre las portadas de tres discos que nunca existieron más allá del diseño gráfico, porque las crearon en 1981 tres pintores para la exposición colectiva Su disco favorito que organizamos Quico Rivas y yo, y que se presentó en la Galería Antonio Machado de Madrid en el otoño de 1982, antes de itinerar por muchas ciudades españolas». Son estas tres:

MINA, POR ANTONIO BELMONTE
«Durante los años 60 y los 70 la música italiana tenía mucha presencia en España. Sus discos se radiaban y vendían mucho, y por eso, y por la devoción que sentía por el gran talento y la personalidad de Mina, Antonio Belmonte no dudó en crear la carátula de un hipotético álbum de la diva italiana, que siempre cuidó el arte gráfico de sus discos como ninguna otra estrella de su generación, aún en activo lanzando un nuevo álbum cada año. Un sencillo retrato a lápiz que nos resulta irreal pero rezuma majestad y arte, y una tipografía clásica al pie, y con caracteres muy espaciados, que convierten su propuesta en una verdadera joya.»

CONCHITA PIQUER, POR JOAQUÍN DE MOLINA
«En plena Movida, cuando la Piquer aún estaba cuestionada por haber sido una de las voces más vinculadas a la dictadura, Joaquín de Molina tuvo el valiente gesto de reivindicar su figura para la hipotética portada de un disco titulado Tatuaje en la que también se lee ¡Ella es un clásico!, por si quedaba alguna duda sobre su deseo de reivindicar a doña Concha como verdadero icono de la cultura popular, en paralelo a la labor de rescate que desde la prensa venía haciendo Manuel Vázquez Montalbán. Para ello, Joaquín dejó de lado cualquier referencia a su pasado y apostó por una rabiosa modernidad, con la distorsión de algunos elementos y un colorido muy pop.»

MOZART, POR FRANCIS DAUBRESSE
«En plena efervescencia de La Movida, fueron pocos los participantes en Su disco favorito que optaron por la música clásica. Pero Francis Daubresse, francés afincado en Madrid, decidió apostar por una nueva mirada sobre el Réquiem de Mozart, y resolvió con mucha economía de medios y delicadeza una pintura casi abstracta que nos transmite una sensación de serenidad y espiritualidad, con una frágil presencia humana que parece duplicarse al compás de la música. Y en su empeño ayuda que la tipografía esté perfectamente integrada entre sus formas y colores.»










