Biznaga, «el ladrillo como icono del barrio»

La relación (o no) entre arte y compromiso social es uno de los grandes temas de la cultura moderna. ¿Puede separarse la obra del artista? ¿Y ese artista es capaz de mantenerse al margen de aquello que le rodea? Biznaga lo tienen claro, y se plantan en su quinto disco con un mensaje transparente: «Amor y acción» para enfrentarse a los problemas de su tiempo: la precariedad, el consumismo, la exigencia productiva, la crisis de la vivienda… El grupo madrilagueño, que edita sus discos con el sello Montgrí (fundado por los miembros de Cala Vento), vuelve a la carga con Ahora, un álbum en el que zarandea de nuevo sus impulsos pop con esa manera de cantar tan característica de Álvaro que siempre aporta una fuerte energía punk-rock.
Si el mensaje era tan claro (¡ahora, no hay tiempo que perder!), la portada debía estar a la altura. Nos lo explica la responsable del artwork, Karen Else, diseñadora de confianza del grupo: «El ladrillo como icono del barrio, de la clase trabajadora. De las viviendas de 30 metros cuadrados, del lugar para expresar tus quejas cuando no tienes oportunidades, del hartazgo. Para muchas personas, el horizonte». Según Karen, en principio la imagen de portada debía ser más parecida a la de las camisetas que se han diseñado acompañando la salida del disco, «pero luego el muro se fue comiendo a las letras, y el AHORA apareció en el centro. En pequeño, casi como ahogado por la ciudad.»
Y para escuchar:
‘LA GRAN RENUNCIA’. Este nuevo disco parece que deriva a texturas no tan punkis como las de sus anteriores trabajos, pero el contenido de las letras y el conjunto resultante de los once temas desprende la urgencia combativa que ya se adivina en el título. Las señas de identidad del grupo que nos llevaron a compararlos con The Clash o los primeros Cure aquí se actualizan a referencias más modernas como en La gran renuncia, en la que las guitarras miran a Franz Ferdinand. El concepto del tema, incluso a nivel de mensaje, les emparentaría también con los reivindicativos Yard Act. No es fácil dibujar la desolada realidad del engaño capitalista del dignificador trabajo, pero Biznaga suenan convincentes cuando la voz de Álvaro más aguda en este disco predica vivir para vivir, no para trabajar.










