Los Chicos, un oasis de diversión

A estos chicos, hay que quererlos. Por tantas cosas. Primero porque nos encanta su sonido de guitarras desenfrenadas, impregnadas de energía garagera y pinceladas de música negra. Después, porque son capaces de estrenar disco, este Never is too much, e ir a presentarlo ni más ni menos que a Australia y Nueva Zelanda. Ahora ya están por aquí y amenazan con ir arrasando el país sala a sala: el 11 de enero, por ejemplo, estarán en la sala El Sol de Madrid. Este álbum es el octavo de su carrera e incluye doce termas producidos por Mike Mariconda que destilan, como es habitual en ellos, sudor y puro rock’n’roll. Hay que explicar también que los edita Folc Records, el sello que fundaron sus dos guitarristas, los hermanos Urchaga, y que además de sacar los discos de Los Chicos (Folc significa Friends of Los Chicos) tiene un catálogo envidiable, con nombres como La Perra Blanco, Tiburona, Señor No, Varonas, MFC Chicken…
Y otra cosa, las portadas. En este caso la autora es Clara Cábez, ilustradora y dibujante de cómics a la que algunos conoceréis por ser la creadora de Cols, personaje femenino que narra desde las viñetas sus aventuras por Madrid. Clara ha dibujado esa escena de bar americano al que podrían entrar en cualquier momento Los Chicos para ponerlo todo patas arriba.
Y para escuchar:
‘APROACHING NOWHERE’. Los Chicos añaden disco a disco nuevos registros a su pasión por el pub rock o más bien, el bodega rock, su versión autóctona. Pueden aportar guiños country o punk siempre con la idea de no poner fin al jolgorio que supone un concierto de estas bestias del escenario. En Approaching Nowhere, la aportación de Spencer de los MFC Chicken a los vientos aporta un toque soul colándose entre las embestidas habituales de las guitarras gemelas. El título del tema homenajea la obra del fotógrafo de San Francisco Jeff Brouws ,que retrata lugares desolados que no forman parte de esa América convertida en un paisaje de franquicias.










