Vidres a la sang, entre la vida y la muerte

Vidres a la sang

Vidres a la sang es una de las formaciones de black metal más interesantes del país. Tienen a sus espaldas 20 años de carrera, cantan en catalán y se caracterizan por unas letras más comprometidas con las contradicciones emocionales y con los conflictos sociales de nuestro tiempo que con las historias de fantasía y terror. Hace un par de meses editaron Virtut del desencís, un nuevo disco en el que la energía de sus primeros años parece haberse asentado, un trabajo conciso y desgarrador a la vez que dibuja un mundo lleno de incertidumbre.

La banda liderada por Eloi Boucherie ha escogido una portada oscura pero dolorosamente humana, obra de Alejandro Tedín, de Heresie Studio. No lo conocíamos, sinceramente, pero vale la pena darse un paseo por su web para ver los numerosos discos en los que ha colaborado, casi siempre ligados al metal. Leyendo a los compañeros de la web El Rock-òdrom no solo hemos aprendido un montón sobre las diferentes ramas del metal sino que explican en su reseña del disco que la misma foto que sirve de base de Virtut del desencís se utilizó ya en un disco del músico de folk americano Justin Wells (en la imagen inferior). Aquí, obviamente, bajo el prisma tenebroso de Vidres de sang.

The United State

Y para escuchar:

‘RECORDS A L’OBLIT’. Estamos ante un himno potencial, una canción tan redonda que empieza como acaba, con unas estrofas que definen la angustia sobre el pasado y que sustenta el trabajo preciso a la batería de Jordi Farré, que  encadena los redobles en una base rítmica al borde del paroxismo. Aunque esta intro y coda son un ejercicio de black metal clásico, en el tramo central Vidres a la sang experimentan con  desarrollos de corte progresivo y pasan a primer plano los juegos de guitarras y, ante todo, un estribillo poderoso con una clara declaración de intenciones: no quiero perder más de lo que he perdido. No sé si alguien es capaz de rebatirlo o resistirse a corearlo ante un escenario.