Cinco sinvergüenzas a la fuga

Kiko Veneno, Muchachito Bombo Infierno, Tomasito y Los Delinqüentes formaron en 2006 el comendo G-5, que editó un disco llamado Tucaratupapi. Después, el proyecto evolucionó en La Pandilla Voladora, al que se añadían otros sospechosos habituales como el Lichis, de la Cabra Mecánica, o Albert Pla. Ahora es el núcleo fundacional de los G-5 el que se ha vuelto a reunir para regalarnos un nuevo álbum lleno de energía, ironía y buen rollo: El que quiera dormir que se compre una colchoneta (El Volcán Música). Quizás esa sea a la vez la gran virtud y la principal debilidad de esta aventura: hay que conectar con ese espíritu lúdico de la vida para disfrutar de este quinteto de sinvergüenzas.
La portada, esa imagen de los cinco músicos convertidos de presidiarios cruzando un campo solitario, nos recuerda a O Brother, la película de los hermanos Cohen que contaba con George Clooney, John Turturro i John Goodman entre otros. En este caso, la historia se desarrolla en un divertido videoclip. El autor tanto de la edición de vídeo como del diseño del disco es Joni Ferzeta, al que conocemos sobre todo por sus diseños para Muchachito, mientras que la foto de portada es cosa de Lele Leiva.
Y para escuchar:
‘VAYA SARAO’. Estos cinco incorregibles atacan esta rumba que explica en primera persona una juerga a base de ensalada de setas con sorpresa. Marcianos, municipales y obras inacabables son el escenario para el humor fino de este supergrupo intergeneracional. El inicio suena a Pata Negra y a guitarra tocada con uña, no falta el solo de tacón de Tomasito y en el final del tema suben las revoluciones del ventilador coreando el título del disco para afrontar cualquier problema médico de sueño. Y ojo al vídeo, protagonizado por el reciente Goya Salva Reina con un estilo de cine mudo a lo Harold Lloyd y con cameos de tótems del rock andaluz.










