Amor Líquido, intentando encajar

Trío de power-rock busca su sitio. El segundo disco de los madrileños Amor Líquido, A ver si me despierto, presenta las credenciales para plantarse en cualquier festival a repartir estribillos fácilmente coreables: guitarras potentes y letras que unen paisajes urbanos (les calles de Madrid aparecen a menudo) con emociones que a veces se viven cuesta arriba: «Nadie me avisó de lo espeso que era el tiempo», dicen en Casi ni me acuerdo. La voz de Sara a ratos suena intimista y en otras ocasiones imponente, llena de fuerza, con las golpes de guitarra siempre presentes.

Según los créditos la fotografía es cosa de Kilda Films, y el diseño de Boo Studio, que también ha trabajado con gente como Colectivo da Silva, Depresión Sonora, Ginebras o Barry B.

Y para escuchar:

‘NINGÚN SENTIDO’. Las relaciones humanas, la dificultad para encajar, para reponerse de las decepciones, son una de las constantes del disco, como en este tema, Ningún sentido, de poderoso estribillo. La guitarra de Álvaro suena afilada y la voz de Sara va de menos a más, ofreciéndonos un final lleno de energía.