El diablo dando palmas

En 2024, tras haber grabado un par de LPs, Baile Vermú (2019) y La ira de un hombre bueno (2022), Catalina Grande Piñón Pequeño decidieron grabar un primer recopilatorio titulado Razonables éxitos. Ahora vuelven con un cuarto disco, Música para mastines (Maldito Records), que incluye 17 canciones, 13 de ellas totalmente nuevas. El trío leonés siempre ha destacado por combinar sonidos como el rap, el punk o el metal bajo un sentido del humor desbordante. La primera referencia que nos viene a la cabeza es la de Def Con Dos, aunque en su música el hip-hop metalero aparece y desaparece dejando lugar también a algunos temas más pop; punk fandango es el palabro que se han inventado para colgarse la etiqueta antes de que se la cuelguen otros. En sus letras no cabe la clemencia, ni siquiera ante nombres poderosos, como demuestran canciones como No soy Amancio Ortega o Peinarme como Rafa Nadal.
En el disco colabora Aitor de Lendakaris Muertos, veteranos (e incombustibles) representantes de ese punk humorístico en el que abrieron camino Siniestro Total. También nos ha llamado la atención la portada, a cargo de Gonzalo Muñiz, tatuador y también cantante del grupo Los Zoquetes.
Y para escuchar:
‘PLADUR’. Urgencia y guitarras. Fórmula utillizada en diferentes registros, desde Ramones a Beastie Boys pasando por Motorhead y Fugazi. CGPP se visten con todos esos trajes consiguiendo ajustar su vertiginoso tempo al metrónomo del estudio. En Pladur tiran más a la ortodoxia punk y suenan tan convincentes que incluso rememoran sonidos del rock radical vasco de los 80. En los contenidos aportan un humor corrosivo y crítico que aquí ironiza acerca del supuesto poder de las imágenes de santos y las reliquias incorruptas, que son capaces de marcar un gol de chilena pero inservibles ante guerras y catástrofes.










