Cora Yako y los juguetes rotos

Mil pequeños cortes es el tercer disco de Cora Yako. Se habló mucho en anteriores trabajos del hecho de que cuatro chicos jóvenes bebiesen tanto del rock de los 90, de grupos como Weezer, Lemonheads o Smashing Pumpkins. Este tercer álbum añade el acompañamiento electrónico a la potencia de las guitarras. Los contrastes, ese frena y acelera impregnado de energía y tensión emocional los convierte en una banda especial. Junto a unas letras en general desoladoras de desamor, soledad e incomprensión que también nos transportan a los grupos del indie primigenio.
En cuanto a la portada, hay varios nombres implicados: Alberto de Santos, un habitual en la dirección de videoclips, ha sido el director creativo del disco; Eduardo Montes es el responsable de fotografía y Shippai 64 se encargó de dar forma a esos dos muñecos que aparecen en primer término. Hace algunas semanas explicaba en redes cómo había fabricado las figuras: «Para darle forma utilicé cuerpos de Action Man, combinando modelado 3D con modelado artesanal, mezclando técnicas digitales y manuales».
Y para escuchar:
‘QUÉ PENA’. La parte vocal del grupo se la suelen repartir Luis de Oleza y Carlos Sennacheribbo pero aquí manda la voz más rasgada, que nos habla de una separación amarga. Justo en el momento en que el protagonista está en su mejor momento, justo cuando ha conseguido cambiar, hay alguien que ya no está. «Igual es Dios, que está enfadao conmigo». Una magnífica canción de powerrock con un estribillo que suena a hit.










