El Oscuro, si has sentido el abismo

Como si cada mañana tuviésemos que cruzar el Amazonas entero a golpe de machete, sobrevivimos en las redes apartando todo tipo de malas hierbas. De vez en cuando, a uno le parece encontrar algo que brilla y se detiene un rato, aunque lleve el nombre, tan poco luminoso, de El Oscuro. Nos cruzamos con los vídeos de este músico en Instagram hace ya tiempo, y aunque a veces le da más a la charla que a la guitarra, nos quedamos con este puñado de canciones de producción extremadamente austera que formarían un disco titulado Vudú, que de momento solo se puede escuchar a través de las plataformas. No sabemos hasta donde podría llegar con más medios, pero dentro de esa oscuridad que le da nombre, nos sorprendre su intuición para las melodías, un sonido de cantautor medio ronco, medio folk y medio bluesero (uno de sus temas, Te quiero más, es una versión de Dylan) y unas letras sombrías pero a la vez certeras, como la autocrítica global de Éramos animales, el ejercicio de supervivencia de Recuperado o el minimalismo sureño de Veteranos del rocanroll.
En cuanto a la portada, es un retrato que se encontró en casa de una supuesta bruja de Luisiana, en Estados Unidos, en los años 20 del siglo pasado. Cuando falleció, entraron a robar en su casa y alguien se llevó este cuadro que El Oscuro acabó encontrando por fortuna en internet. Una mirada perturbadora que ilustra este disco que todavía no es disco (físico) pero que vale la pena explorar.
Y para escuchar:
‘ÉRAMOS ANIMALES’. La austeridad del rasgado de una guitarra y el lamento de una voz puede ser suficiente para hacer girar los oídos al paso de una canción. El Oscuro nos canta y recita que antes estábamos mejor. Y lo hace reivindicando el instinto atávico que nos une a la naturaleza; cuando parece proclamar que reniega del progreso no es desde el inmovilismo sino en la denuncia del mal uso de nuestra habitual ambición conquistadora. Suena al Dylan más ortodoxo pre Newport en un cóctel que nadie pudo imaginar con el folk pogresivo de Tabletom. Es cierto que la producción es mejorable pero la semilla esta ahí y sólo hay que regarla.










