La montaña rusa de Nathy Peluso

portada de Grasa de Nathy Peluso

En alguna entrevista Nathy Peluso ha explicado que creció escuchando a Pappo y B.B. King, los músicos preferidos de su padre, y que su primer enamoramiento musical lo vivió al conocer a grandes cantantes del jazz como Ella Fitzgerald o Nina Simone. Después vino el hip-hop (a menudo cita a Cyprss Hill o Wu-Tang Clan), el rap, el trap y la música urbana de influencia latina por la que se la conoce en medio mundo.

Ahora edita su segundo disco, Grasa, y a nosotros la verdad es que nos ha divertido buscar qué huella ha dejado todo ese bagaje musical dentro de sus canciones. Es un trabajo ecléctico que queda claramente lejos de lo que solemos tocar en Rockpapel, pero que tiene el mérito de sonar tan convincente en los temas latinos com en los del rap más agresivo. Según ella, el producto de la «montaña rusa» que marcó el proceso de grabación del álbum.

Para la imagen del disco, Peluso ha confiado en el arte de Kito Muñoz, fotógrafo de prestigio internacional que, pese a tener solo 26 años, ya ha hecho campañas para grandes marcas (recientemente, para Camper). En este caso, las fotos cuentan con estilismo de Isa Greece y Michael Lorigados. Porque suponemos que llegados a un punto (de mainstream), ya nada se deja al azar.

Y para escuchar:

‘ENVIDIA’. En este disco y en anteriores producciones de Nathy Peluso, la versatilidad de su voz permite que quepa rap, r&b, ritmos urbanos, salsa o incluso este estremecedor bolero. Unos arreglos de sintes sobre la línia principal de piano le dan al tema un toque soul. Un potente registro de voz introduce un falsete para rematar alguna estrofa; un recurso queno parece obligado, pues el agudo de la argentina llega a lo inimaginable. La letra repica a los odiadores profesionales de redes con frases lapidarias que van como anillo al dedo al tono trágico del bolero.