Las 3 portadas de… Jota Naranja
Juan Carlos Moya, también conocido como Jota Naranja, comenzó su carrera en diversos grupos de Madrid, hasta que en 2010 fundó junto a Adrián García La Naranja Blossom, grupo con el que llegó a editar un par de discos. Últimamente ha sido guitarrista de Ramoncín, en una larga gira en la que el cantante madrileño celebra 50 años sobre los escenarios. Cuando le pedimos a Jota que escogiera tres portadas de discos especiales, se decantó por tres grandes clásicos de la historia del rock, todos ellos de finales de los 60 o principios de los 70. Otra época: «Entonces se cuidaba todo, la estética, los temas, el orden… En estos discos todo estaba escogido al mínimo detalle, eran conceptos de discos en su esplendor y no había ni un tema para rellenar«, explica.

‘IN THE COURT OF THE CRIMSON KING’, de King Crimson (1969, Island Records)
La primera portada escogida por Jota Naranja es la del debut de King Crimson. Fue creada por Barry Godber, que murió muy joven poco después de haberla pintado, y es una de las más famosos de la historia del rock. La imagen del hombre esquizoide transporta inevitablemente a los años 60, al LSD y al rock progresivo. Al parecer, Godber era informático y accedió a ilustrar el primer disco del grupo británico por su amistad con Peter Sinfield, uno de los fundadores de la banda. Esta es su única pintura conocida.

‘WISH YOU WERE HERE’, de Pink Floyd (Columbia Records 1975)
Cada portada de Pink Floyd da casi para una tesis, y eso es por culpa de Hipgnosis, el mítico estudio de diseño formado por Storm Thorgerson, Aubrey Powell y George Hardie. En el caso de Wish you were here hay diferentes versiones; una de ellas afirma que por aquellas épocas el grupo y andaba quemado con su compañía. Lo que quizás era un mensaje para la discográfica ha acabado siendo otra de las grandes portadas del rock.

‘STICKY FINGERS’, de The Rolling Stones (1971)
La tercera portada escogida por Jota Naranja es otro disco mítico. En la primera edición las portadas incluso llevaban una cremallera real que se bajaba dejando a la vista los calzoncillos. La idea era del mismísimo Andy Warhol. Él y Jagger se conocían desde 1963 y se confesaban una admiración mutua, aunque la leyenda cuenta que a la hora de diseñar la portada el genio del popart no hizo ni caso a las sugerencias de Jagger. Otro portadón.










