Las tres portadas de… David Clavo (Fundación Francisco Frankenstein)
David Martín (también conocido como David Clavo) es guitarra y voz de Fundación Francisco Frankenstein, banda mallorquina que se autodescribe como grupo de «rock’n’roll & punk ramoniano». Antes pasó por otros proyectos como Doctor Martín Clavo, Difuntos y Dr. Doom, y últimamente se le ha visto también en misiones de Agente secreto ibérico. Le pedimos que escogiera las tres portadas de discos de su vida, una selección que solo podía empezar de una manera:

‘END OF THE CENTURY’, DE LOS RAMONES (1980, Sire)
David comienza escogiendo una portada del grupo de Queens, concretamente la de su quinto disco, End of the century. El retrato de portada de los cuatro, muy en la línia de las fotografías que abrían sus primeros discos pero más en primer plano, fue obra del famoso Mick Rock, fotógrafo que trabajó para infinidad de bandas en los años 70, entre ellas Queen, David Bowie, Iggy Pop and The Stooges, Sex Pistols, Talking Heads o Blondie. Casi nada…

‘A DATE WITH ELVIS’, DE THE CRAMPS (1986, Big Beat)
Los Cramps son siempre un referente. En este caso, los créditos del disco otorgan la autoría de la foto de portada a los propios miembros del grupo, mientras que el lettering fue cosa de Phil Smee, músico y diseñador que en su momento también se encargó de las letras del mítico logotipo de Motorhead. En A date with Elvis Poison Ivy vuelve a tomar su tridente para dejarnos otra imagen histórica de la banda americana: un demonio ante una Biblia.

‘NEVER MIND THE BOLLOCKS’, DE SEX PISTOLS (1977, Virgin)
David acaba con una de las portadas más famosas de la historia de la música, un icono punk. Malcolm McLaren, mánager de los Sex Pistols, contactó con un antiguo compañero de clase, Jamie Reid, para que hiciese el diseño de sus primeras grabaciones. Primero llegó la del single God save the Queen (bajo estas líneas), que generó una gran polémica en Gran Bretaña, y poco después la de Never mind the bollocks, en la que combinaba diferentes tipografías recortadas de un ejemplar de The Times.











