Las tres portadas de discos de… Jaime Martín
En Siempre tendremos 20 años, uno de los libros más populares del dibujante Jaime Martín, el protagonista descubre la magia del rock a los 14 años, el día en que sus padres le llevan a un concierto de Ramones. La historia avanza, él crece y algunos de los momentos más importantes de su vida van ligados a la música: lo vemos comprándose el Strong arm of the law de Saxon aprovechando una escapada furtiva a Andorra o asistiendo a un concierto de Motörhead.

Martín, que comenzó su carrera en la mítica El Víbora, es uno de los grandes dibujantes de cómic del país (su obra más reciente es Un oscuro manto, editado por Norma), aunque las estrecheces del mercado español le llevaron a publicar sobre todo en editoriales francobelgas. Como siempre ha sido un gran aficionado al rock, le propusimos que nos hablase de sus tres portadas de discos preferidas. «El colectivo Hipgnosis dejó en mi generación una huella profunda, pero me voy a basar más en lo emocional que en lo puramente estético. Tres bandas que descubrí en 1980 y que me marcaron profundamente», avisa. Aquí está su elección:

‘JUST SUPPOSIN’, DE STATUS QUO (Vertigo, 1980)
«No es una gran portada, pero era 1980, tenía 14 años y fue el primer vinilo que me compré. Mi generación pasó su infancia escuchando hablar de misiles intercontinentales, cabezas nucleares y toda esa mierda belicista de los años de la Guerra Fría, justamente lo que representa esa portada.»

‘HIGHWAY TO HELL’, DE AC/DC (Atlantic, 1979)
«Creo que fue el segundo o tercer vinilo que compré. Quedé fascinado desde la primera vez que lo vi, ejercía un poder hipnótico cada vez que contemplaba aquella imagen, algo profundo e inquietante, aún hoy me sigue pasando. Si creyese en supercherías religiosas, pensaría que es obra del diablo. La banda transmite la sensación de que estás ante algo peligroso, maligno. La actitud desafiante y, al mismo tiempo, calmada, deja claro que vas a visitar un terreno pecaminoso, oscuro, un lugar al que tus padres nunca te permitirían entrar.»

‘NO SLEEP ‘TIL HAMMERSMITH’, DE MOTÖRHEAD (Bronze, 1981)
«Lo primero que escuché de Motörhead fue este LP. En el piso de al lado vivía un primo mío, un par de años mayor que yo. Por las tardes, cuando sus padres no estaban, lo ponía a todo volumen. Fue entonces cuando escuché el famoso berrido de Lemmy en (We Are) The Roadcrew. Pensé “¿Cómo alguien puede grabar semejante locura?”. Cuando descubrí que toda aquella descarga de decibelios, chulería y mala leche salía tan solo de tres individuos, flipé. Además, tenían unas pintas de chungos nada impostadas, a diferencia de muchos grupos que surgieron años más tarde en los EEUU. Su portada no es nada del otro mundo, pero revela elementos esenciales de la banda: el caos de luces, el bombardero suspendido sobre el escenario y los tres perlas arrojando miles de watios contra el público. Motörhead me han acompañado desde entonces.»










