Las tres portadas de discos de… Tania Ce

A Tania Ce puede que la conozcas por ser la frontwoman de Moscú Babies, con los que sacó nuevo disco en febrero (Todo tu poder), por formar parte del trío de punk-pop Loli Jackson o por sus trabajos en solitario, más encarados al hip-hop y al R&B. La cuestión es que no para. Le pedimos que nos hablase de tres portadas de discos especiales y su elección es un fiel reflejo de esa pasión por diferentes estilos. Aquí están:

Lauryn hill

‘THE MISEDUCATION OF LAURYN HILL(1998, Columbia)
«Una cara tallada en madera. No es solo una imagen: relata el proceso. Aquí no hablamos de identidad como algo espontáneo, sino como algo que se construye, a veces incluso antes de que podamos decidir. La escuela, la cultura, las expectativas… todo va dejando marca. Lauryn Hill aparece literalmente inscrita en la madera, como si su rostro fuera el resultado de capas y capas de discurso: lo que debe ser una mujer, lo que debe ser una mujer negra, lo que se espera de alguien que ocupa ese lugar. Pero lo interesante no es solo el molde, sino la fisura. Porque esa imagen también deja ver que lo construido no es completamente cerrado. Que hay tensión entre lo que te han enseñado a ser y lo que intuyes que podrías llegar a ser. La miseducation no es ignorancia. Es conciencia. Nos habla de ese momento incómodo en el que entiendes que mucho de lo que te define no lo has elegido tú… y empiezas, poco a poco, a desobedecerlo».

‘AT LAST!’, DE ETTA JAMES (1969, Argo)
«Un perfil limpio, contenido, que guarda silencio. Podría parecer una imagen pensada para gustar. Y, en parte, lo es. Pero lo verdaderamente potente está en lo que no hace. Etta James no mira al espectador, no se explica… No se ofrece. En un contexto donde a las mujeres (y especialmente a las mujeres negras) se les ha exigido constantemente validación, aprobación, adaptación… esa retirada de la mirada tiene peso. Es una forma de decir: no estoy aquí para ser leída, ni interpretada, ni mucho menos validada. At last deja de sonar a relato romántico y se acerca más a un encuentro íntimo con una misma: la de alguien que ya no necesita sostenerse en la mirada externa para existir. Hay algo muy sutil, pero muy firme: la dignidad de estar sin tener que demostrar nada al resto».

‘GANCHO PERFECTO’, DE ARIANNA PUELLO (1999, Zona Bruta)
«Dos caras. Guantes de boxeo. Cuerpo en tensión. Aquí no hay negociación. Arianna Puello no está buscando encajar en lo que se espera de ella. Está desbordándolo. Porque hay estructuras que no están pensadas para ciertas personas… y, aun así, hay quien decide habitarlas. Esta portada no suaviza la presencia: la intensifica. El boxeo no es solo estética, es posicionamiento. Es asumir y afrontar el conflicto en lugar de esquivarlo. Romper con lo establecido no siempre es un gesto heroico. A veces es simplemente no adaptarte, no reducirte, no hacerte más pequeña para ser aceptada. El gancho perfecto es eso: no el golpe que destruye, sino el que abre espacio. El que permite estar donde, en principio, no había sitio para ti. Al final, ninguna de estas portadas habla solo de música. Hablan de lo que nos atraviesa y construye sin pedir permiso De lo que aprendemos a sostener sin miradas, y de lo que, a veces, tenemos que romper para poder ser».