Las tres portadas de… Javier Vielba (Arizona Baby)

¿Alguien que ha liderado dos proyectos de rock americano clásico tan importantes como Arizona Baby y Corizonas pero que también es capaz de mezclar folcklore castellano, pop y electrónica a través de ese alter ego llamado El Meister, qué portadas escogería como las más especiales de su vida? Bien, es un lujo que el propio Javier Vielba nos pueda resolver esa pregunta bajo estas líneas. Ahí va:

«Podría escoger muchas portadas, ya que yo soy mucho de comprar discos por la portada desde siempre y es algo que sigo defendiendo a ultranza. De hecho, y para no acumular más vinilos de los que puedo meter en casa, una norma que tengo desde hace tiempo es que si la portada no me flipa, da igual lo bueno que sea el disco. Se tienen que cumplir las dos cosas: discazo y portadón. Dicho esto, paso a escoger tres portadas sin pensarlo demasiado.

‘IN SEARCH OF SPACE’, DE HAWKWIND (1971, United Artists Records)
«Ni siquiera es su mejor disco, aunque todo lo que hacen me parece alucinante. Mi mujer se gastó un pastón en una edición inglesa original para regalármela por Navidad. Es un diseño acojonante que se abre por el medio y se despliega en forma de cruz. Además incluye un fanzine lleno de esoterismo cósmico: Tripulantes de la nave espacial Tierra, al habla su capitán. El capitán ha muerto

Coven

WITCHCRAFT DESTROYS MINDS AND REAPS SOULS’, DE COVEN (1969, Mercury)
«Pioneros del satanismo yeyé en una onda psicodélica muy cercana a unos Jefferson Airplane o Shocking Blue. Folk rock experimental y conceptual de calidad desde Chicago a finales de los 60… y hay curiosas premoniciones como un tema titulado Black Sabbath y un integrante de la banda llamado Oz Osbourne. Grabaron una misa satánica casi a la vez que el mismísimo Anton LaVey y en la contraportada vemos a su cantante Jinx Dawson ejerciendo de Altar de Carne. Hoy en día la influencia de este grupo es muy palpable en bandas europeas de stoner con chica al frente».

Love Battery

‘DAYGLO’, DE LOVE BATTERY (1992, Sub Pop)
«Típico disco que llevas viendo desde la adolescencia en tiendas de discos (si fuiste un grunge adolescente como yo) y que no sabías muy bien a qué podría sonar juzgando por la portada. Un artwork rosa de lo más llamativo con ese pictograma del nombre del grupo. Podría ser electrónica… pero luego ves la etiqueta de Sub Pop y empiezas a dudar. Al final acabé comprando el disco y hace poco solté un pastón por una reedición especial. Estamos ante una banda un tanto atípica para los cánones del grunge de Seattle por sus tendencias pop bastante británicas. En cierto modo les emparento con compañeros de sello como Afghan Whigs o Truly pero también podrían haber teloneado a Oasis en su época dorada como hicieron los Screaming Trees. Todo el disco mola un huevo pero lo más brutal es el arranque con Out of Focus y ese trémolo salvaje que seguramente influyó a Peter Buck para el Monster de REM».