Rüdiger, música y músculo

Pese a que Rüdiger es su apuesta en solitario, en el caso de Felix Buff uno puede intuir que los numerosos proyectos por los que ha pasado durante su carrera, casi siempre tocando la batería, han ido dejando un poso más que interesante. Forma parte de Willis Drummond, pero también ha tocado con Atom Rhumba, Gorka Urbizu, Ruper Ordorika o Rafael Berrio, entre otros. En Love is a muscle (Usopop Diskak / Disques du Paradis) nos enseña ese buen gusto: canciones en las que suenan el español, el inglés y el euskera, que van más allá de etiquetas, y en las que Felix arriesga jugando con los sintetizadores, las dobles líneas de batería y giros que huyen de lo previsible para llevarnos a ambientes envolventes. Aunque lo suyo es la batería, aquí también ha tomado la guitarra, ofreciendo un resultado redondo. Además, se hace acompañar de diferentes músicos amigos, como el incombustible Joseba Irazoki.
En cuanto a la portada, se hizo a partir de un dibujo de la pintora Maïa Evarïsta Charlotte Ibar. La idea era recrear su cuadro a través de una fotografía, y así lo hicieron junto a Guillaume Fauveau, que ya había colaborado con Rüdiger en trabajos anteriores. El diseño global del disco es de Mikel Larratxe, que además de diseñador gráfico ha sido miembro de bandas como Sexty Sexers y Izukari.
En los próximos meses Rüdiger pasará por escenarios de Castellón, Barcelona, Zaragoza y Donostia, entre otras plazas.
Y para escuchar:
‘GIGANTIC STORM’. Este tema elegido como primer single lo describe su autor en un registro veraniego ideal para acompañar un viaje de placer. Ciertamente, transita en un tono amable que en su estructura melódica nos lleva a evocar la sensibilidad británica de figuras de finales de los 80 como Edwyn Collins o Lloyd Cole. La letra nos habla de cómo descartar las veleidades de la aventura prometida ante la certeza emocional de conservar el amor de pareja. Una dosis perfecta de refinado azúcar.










