Se marchó para siempre el Indio Solari

Se marchó para siempre el Indio Solari, líder del grupo que transformó el rock argentino. El músico que, con unas bases sentadas en el ecosistema de estilo de los 60 y 70, vio llegar a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota para cambiar las normas y voltear el fondo y las formas en el rock argento. El Indio, con un aspecto alejado del rockstar convencional, se hizo suya a la facción más popular del público rockero y sus temas trascendieron a las gradas de las barras bravas del fútbol bonaerense.

Rockpapel se fija en las portadas y el aire de octavilla soviética de Oktubre (1984), su segundo disco, es un diseño de Rocambole, el mote de Ricardo Cohen, un ilustre y reputado diseñador que mantuvo una eterna relación con los Redondos, diseñando portadas, pósters y merchan del grupo.

Y para escuchar:

‘JIJIJI’. Extraño título para el hit por antonomasia del grupo. Cuando en el estribillo Solari entonaba el Yo soñé, había cierto consenso en que se generaba el pogo más grande del mundo. Aunque la lírica críptica del Indio siempre admitía múltiples interpretaciones de sus metáforas, en este caso parece que el efecto de las drogas es lo que se pretende explicar en la canción de la risa nerviosa.