Shego, ahora somos las primeras

Después de haber sacado un disco en el que resuenan las rupturas sentimentales, el dolor, la culpa, la resiliencia y esa ironía de un título, No lo volveré a hacer, que en realidad es un nunca digas nunca, el éxito de Shego, la última banda de la que todo el mundo habla, parece una suerte de venganza. Maite, Raquel y Charlotte han reflotado; «se acabó no quererse, ahora soy la primera», como dicen en ArghHhh!, uno de nuestros temas preferidos de este segundo disco. Aquí un estribillo coreable se abre paso, mientras que en otras canciones el sonido es más aspero, y nos hace retroceder hasta aquel indie introspectivo de los 90.
Explican Shego en sus entrevistas de promoción que se han implicado al máximo en todos los aspectos del disco, grababo en los estudios La Mina de Raúl Pérez. También en el diseño y en la portada, en la que aparece una foto de Adrián Cuerdo, que recientemente también ha trabajado para artistas como Zahara. Lo de vestirse de monjas era una vieja idea, pero sobre todo la imagen de la portada las muestra como saliendo de un viaje casi religioso. Si queréis participar de su momento, se encuentran en plena gira: el 7 de marzo, por ejemplo, en la sala Moon de Valencia.
Y para escuchar:
‘MANIFESTING’. Empieza una percusión digital que marca el tempo a la batería. Sobre ese compás la melodía de voz susurra estrofas que al alternar longitudes parecen cabalgar sobre la base rítmica logrando un efecto hipnótico y misterioso. Shego son más punk en el planteamiento que en la ejecución pero suelen llegar a un sonido oscuro con guitarras sencillas pero agresivas. En las temáticas tampoco son predecibles pues aunque este disco redunda en el amor casi tienen más cabida los sinsabores del desamor. Manifesting es uno de esos temas propios para cantar desafiante mirando a los ojos al aludido/a.










