La carne que retumba

Si últimamente habéis disfrutado de Los Retumbes en directo o habéis visto su nombre en algún cartel de la escena garagera (hace poco tocaron junto a Generador y este mes tienen un par de fechas destacadas en el Working too hard de Vitoria y en el Festisurf de la Costa Brava), debéis saber que el dúo enmascarado que forman Andrés y Ana tiene un proyecto paralelo. Se trata de Solomillo Wellington, un cuarteto de punk rock clásico que completan Kañón, de Campamento Rumano, y Edurne como vocalista. Debutaron el año pasado con un EP homónimo que, curiosamente, marcó el punto y final del sello Family Spree, que tantas alegrías nos había dado, y ahora están a punto de sacar su segundo trabajo, Insulta y corre (Snap Records), del que ya conocemos algunos temas.
La esencia de Solomillo Wellington es recoger la tradición de aquel Bilbao gris en el que crecieron sus miembros. Los Retumbes tienen un tema llamado Montañas de lindano, en el que recuerdan aquella peligrosa sustancia que desprendían las fábricas de pesticida en el País Vasco de los años 70 y 80. Solomillo Wellington recuperan la herencia de aquellas calles oscuras en las que la luz la ponían los trallazos punk. Como si el surfrock irónico de Los Retumbes fuera sustituido en este caso por la mala leche. Simple y directo.
La portada, por cierto, es obra de Juan Roller, de Estudio Perkins, que también suele hacer los diseños de Los Retumbes y que es conocido, sobre todo, por los trabajos que ha hecho para Fito & Fitipaldis.
Y para escuchar:
‘K.G.B.’. El segundo adelanto del disco de debut de Solomillo Wellington es una clara declaración de intenciones. Sonido deudor del primer punk en castellano de Siniestro Total o PPM. Riff de guitarra a martillo con un bajo con líneas juguetonas y una batería que retumba dominante. La voz y el coro, que en el giro del estribillo podría recordar al desmelene de Derribos Arias, denuncia a esos controladores que no dejan vivir a parejas vecinos o compañeros de trabajo. Ya avisaron que el disco será un compendio de himnos de odio profundo.










