Zombi Pujol, bailar y destruir

Había una vez una pequeña ciudad llamada La Roca del Vallès que a finales de los años 80 fue uno de los epicentros del hardcore en Catalunya. Un grupo de jóvenes resistentes empezaron a organizar conciertos, a formar grupos e incluso sumaron a su currículum el honor de haber editado bajo el nombre de Col·lectiu Matxaca el histórico (y profético) primer disco de L’Odi Social, Que pagui Pujol. Entre ellos estaban Jordi Sabatés (a quien podéis seguir en redes como @unclugarrot), y Roger Peláez (cómico, músico, activista, locutor de radio…), que coincidieron tocando en Budellam. No tiraremos mucho más del hilo porque la historia de aquella escena en la que destacaron bandas como Subterranean Kids o Anti/Dogmatikss algunos ya la han explicado mucho mejor de lo que podríamos hacerlo nosotros (el libro Que pagui Pujol, de Joni D., o Harto de todo, de Jordi Llansamà, por ejemplo, son imprescindibles), pero sí que recordaremos que aquella semilla permanece en Zombi Pujol, donde Jordi continúa al bajo, alternando con los Againsters, y Roger sigue contoneándose micro en mano. Todo junto a Edu Calvache, Narcís Gelador y Xavier Junqueras.
Pues eso, Los Zombi Pujol estrenan nuevo EP, Contuberni per la concòrdia. Del disco solo podemos decir que mantiene el puso habitual del grupo: punk guerrillero y un toque setentero con teclados muy presentes. También nos paramos en la portada para detallar que se trata de un dibujo de Pepe Farruqo, incombustible del cómic underground que ha colaborado en diferentes publicaciones, entre ellas El Jueves. Aquí rinde un homenaje al mítico Makoki, personaje creado por Gallardo y Mediavilla.
Y para escuchar:
‘INFANTIL I PARANOIDE’. Este trallazo punk esconde alguna sorpresa no habitual en el género como por ejemplo unos teclados garajeros y unos apuntes de vientos en el solo del final. Estos matices le dan color a un tema que retrata a ese ejemplo de encefalograma plano y maleable que por desgracia cada vez está más presente en los medios y redes más permisibles. Por otro lado, aprueban con nota la difícil tarea de rimar estrofas con la palabra paranoide.










