Toño Martín, la voz añorada de Burning

Toño Martín Muerde la Bala

La familia de Pepe Risi emigró a Madrid desde el pueblo cordobés de Rute siendo él un niño; años más tarde lo haría Toño Martín desde otro pequeño pueblo de Ávila. Ambos se conocieron en el barrio de La Elipa y acabaron liderando, junto a Johnny Cifuentes, uno de los grandes grupos del rock español (para muchos, el más grande): Burning. Necesitaríamos unos cuantos artículos para resumir todo lo que se ha escrito sobre ellos, pero lo esencial es bien conocido: llevaron su música a lo más alto pero ambos murieron pronto (Johnny es quien lidera los Burning actuales); en el caso de Toño, con solo 37 años. Cuando falleció, ya hacía algunos años que había abandonado el grupo, intentando huir de la droga, y poco se había sabido de él. Ahora, casi por arte de magia, se edita Muerde la bala, un disco que recoge temas inéditos grabados por Toño entre 1983 y 1989, algunos durante el tiempo que estuvo viviendo junto a su familia en Nueva York y en Canadá.

Toño Martín Muerde la Bala

Al parecer, de las tres copias de la maqueta que Toño repartió en su momento, una quedó olvidada en las oficinas de Warner; una segunda la guardaba su mujer Esther, y una tercera la dió a un amigo de la infancia, que hace poco decidió entregarla a la hija del cantante. Ella ha impulsado esta fantástica edición de Subterfuge, que tiene algo de épica póstuma, y que nos devuelve, por su sonido y por sus letras, a los primeros Burning. También es una joya a nivel visual, ya que aparecen muchas imágenes del archivo familiar y de algunos de los fotógrafos más prestigiosos de la época: la portada, por ejemplo, se ha diseñado sobre una foto original de Javier Vallhonrat, y en la contraportada aparece una de Alberto García-Alix. Además, del artwork de todo el disco se encarga Mario Feal, diseñador habitual de Subterfuge, que da en el clavo a la hora de reflejar ese espíritu glam-rock de barrio que tanto sorprendió en aquella España de finales de los setenta.

Y para escuchar:

FRÍA DE UN PÁLIDO AZUL’. La historia de recuperación arqueológica de la cinta que supone esta edición de Subterfuge emociona a los que somos fans de Burning, pero el hecho de que muchos de los temas sean enfoques alternativos de las canciones que aparecen en Noches de rock’n’roll de Burning aún da más valor al documento. Y es así porque tal vez es la pista más cercana que nunca tendremos de lo que hubieran sido los de La Elipa si Toño no hubiese dejado el micro más macarra y stoniano del rock en castellano. Impacta y enamora escuchar como la mítica Una noche sin ti coreada en muchos finales de concierto aquí se convierte en una preciosa canción de amor que más allá de la calidad de sonido nos regala una versión con Toño en clave Lou Reed y un estribillo que, comparado con el que canta  queridísimo Eric Burdon, nos obliga a escoger si quieres más a papá o a mamá.