Sintonitzza, veinte años de buen gusto

Parece mentira que haya pasado casi un año de la última edición del Sintonitzza, el festival de Santa Coloma de Gramenet que alguna vez hemos definido como «un pequeño milagro». Milagroso porque son dos días de conciertos gratuitos con un cartel variopinto en el que siempre encuentras alguna nueva ilusión. El año pasado, sin ir más lejos, pasamos de Againsters, grupo de punk-hardcore clásico, a los mantras psicodélicos de Mohama Saz con la única intermediación de Tiburona, las reinas del garage yeyé y los coros embriagadores. De hecho, la nónima que bandas que han pasado por el Sintonitzza durante las últimas dos décadas es espectacular: Biznaga, Cala Vento, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, Mujeres, Los Deltonos, Tiburona, Los Punsetes, La Élite, Los Enemigos, Sex Museum, Perra Blanco, Los Estanques, Doctor Explosion, Los Mejillones Tigres…
Este año la lista se amplía, como suele pasar, con grandes nombres de aquí y de allá: el viernes 5 de septiembre estarán los Mambo Jambo Arkestra y Los Tiki Phantoms como grandes representantes del swing y del surf rock instrumental, mientras que el sábado sorprende la presencia de Aiko el Grupo, una de las bandas más de moda del indie estatal. El cartel, que fue presentado el fin de semana pasado con el apoyo en directo del propio Dani Nel·lo, cuenta también con Los Jaleo, Deadyard, Eltoni, Elpako & Elaitor, Medalla, Ratpenades, The Oddballs y Sistema de entretenimiento. Un menú cocinado como siempre por Juanra Navarro, que es quien mueve los hilos de todo este sarao.
También tenemos que destacar el cartel del festival, que cada año tiene algo especial. En esta ocasión el diseño va a cargo de El Marquès, un artista que ya ha aparecido diversas veces en esta web, concretamente por los diseños que ha hecho para discos de gente como Airbaig o Pokey LaFarge.
Y para ir escuchando:
‘SACRILEGIO’, DE MEDALLA. En este mes de junio se ha publicado el primer single de adelanto del nuevo disco de Medalla. Puede ser una pista de si el grupo dilucida esa disyuntiva estilística que hasta ahora les ha situado en un terreno indefinido entre el indie y el rock duro. Sacrilegio tiene un definitivo inicio metalero y la voz que en otras ocasiones sonaba más épica, saca garra y convence cuando expone la premisa del tema. Ante el creciente fascismo, nada mejor que el culto a Satán. Los caminos hacia la libertad son inescrutables… pero todos validos.










