Arima Soul, la hora de baile

Mikel Unzurrunzaga forma parte de esa estirpe de melómanos empedernidos que son capaces de tocar todas las teclas: en su caso lo ha hecho como DJ, productor, organizador de saraos diversos y, sobre todo, como impulsor de diferentes proyectos musicales, el más conocido el que le llevó a adoptar el nombre de Makala. Fue en 2020 cuando inició una nueva aventura junto a la cantante Lidia Insausti, Arima Soul, un grupo centrado en la música negra. Si en su primer disco, editado por Elkar, sonaban muy soul, en este segundo trabajo (ahora con Subterfuge) se han acercado más al funky de la mano de dos excomponentes de la Fundación Toni Manero: Lalo López (productor) y Miguelito Superstar (mezclador).
El diseño del disco es cosa del gran Txarly Brown, que lleva años colaborando con Makala y que también forma parte de la familia Manero. La portada nos remite a los años dorados de la música disco, con unas letras que recuerdan a la tipografía que Txarly ha utilizado en alguno de los discos de su proyecto más personal: Achilifunk.
Por cierto, Arima Soul están tocando estas semanas por diferentes localidades del País Vasco y Francia.
Y para escuchar:
‘ILARGIRA’. Se nota la mano del guitarrista Lalo López en la producción. Muchos temas viran al funk, registro en el que la dúctil voz de Lidia y el bajo poderoso de Makala fluyen igual que en el soul añejo de su disco de debut. Este tema está más cerca de aquel ácid funk de los 90 con el auge de Brand New Heavies o Jamiroquai. Teclados en los que balancearse bailando y una guitarra con efecto envolvente omnipresente en toda la canción. Alma de soul y espíritu funk.










