Ídolos muertos predicando en el desierto

Esta semana, nos guste o no, acaba oficialmente el verano y la mejor actitud es pasar página y afrontar la rutina fría del otoño con coraje. Con esta premisa titula su primer disco esta banda madrileña de punk power pop, Ídolos muertos, que demuestra tiros pegados y tablas en un revitalizador debut. Como en los tiempos de Burning, un barrio de Madrid, en este caso Lavapiés, recluta cuatro músicos de heterogénea procedencia que no se amilanan ante la difícil apuesta de hacer rock en este año y país.
Influencias ramonianas más cierto pedigrí power pop en diez temas rápidos y cortos repletos de melodías estimulantes. Les edita Snap Records, que conocen sobradamente el panorama del género tras haber publicado trabajos de FANTA, DDT o Los Pólipos. La portada es una foto del grupo en un paisaje desértico. Tras ver el video del single Puñales, que el grupo grabó en el Cabo de Gata, es fácil deducir que está disparada durante la misma sesión.
Y para escuchar:
‘RÓMPELO’. Desde el primer golpe de caja con ese aullido o incluso en las guitarras previas el tema es adictivo hasta el vicio. Cantando a coro en estrofa y estribillo, cuenta la historia de esos espíritus que se encuentran cómodos si son víctimas del desamor. Para poner en bucle como broche final de un verano tórrido y no dejar de cantar que te pone cachondo escribir canciones tristes, tristes.










