Montana Stomp, homenaje a los setenta

Montana Stomp

Montana Stomp son un salto al pasado, al blues rock y al hard rock de los setenta. Pero suenan con una potencia, unas ganas y una elegancia que no solo nos llevan hasta referentes como los Allman Brothers, Deep Purple, Rory Gallagher o Lynyrd Skynyrd, sino que nos hacen pensar en que 2026 puede ser el año de la banda aragonesa. Acaban de sacar su segundo disco, cuyo título y portada resumen el estado vital del grupo: en esto del rock uno puede descansar muy poco antes de enfrentarse a la próxima montaña. El quinteto, procedente de Zaragoza, suena de maravilla, con la voz de Susana Colt como uno de sus dignos de identidad.

El diseño del disco es cosa del estudio Ossobüko, de Héctor Castañón, que aparte de ilustrador es músico (ahora mismo en Paxareto). En los últimos años ha diseñado para grupos como Los Buges, Desakato o Montefurado.

Y para escuchar:

‘ROCK AND ROLL WHEELS’. El caballo divisando el valle de la portada es una imagen bucólica y campestre, pero cuando el disco empieza a girar en el plato, arranca con un tema de alto voltaje con más olor a gasolina y carretera que a aires de  alta montaña. Es Rock and roll wheels, un trallazo de hard rock que ahora que Mr. Coverdale anuncia su retiro dorado, no desentonaría en los discos setenteros de Whitesnake. La guitarra de Óscar Díez huye del efectismo para acertar en cada nota de los tonos medios y en el fragor de un ritmo sin cuartel, la voz de Susana Colt muestra toda su gama de recursos, desde el grito potente y agudo a la calidez de la modulación de los graves. Abran paso al Rock and roll baturro y estén atentos si aparece Montana Stomp por su ciudad.