Mujeres, remando contra la corriente

Una de las cosas que fascinan de Mujeres es su subversión a los canales de promoción y difusión establecidos. Tal como explica el escritor Miqui Otero en el texto que acompaña el disco, en lugar de enfocar el lanzamiento en las redes para promocionar la versión digital, Mujeres optaron por editar tres singles de adelanto en vinilo sólo disponibles en una red de tiendas de discos físicas. Con la compra de esos tres singles, un cupón daba acceso a una serie de presentaciones exclusivas en esas mismas tiendas. Esta idea, junto con el concepto de sus conciertos, sirve para acercar la banda a sus fans, lejos de estadios y plataformas.

Por lo que respecta a la música, la receta de melodía pop aderezada con urgencia guitarrera sigue funcionando en esta nueva entrega, Es un dolor inexplicable (Sonido Muchacho), y el repertorio de las ceremonias de comunión en directo tendrá que incluir alguno de los varios hits potenciales que se han cocinado. El diseño de la portada, por cierto, vuelve a estar en manos de Confecciones Rodellar, ente con nombre de pyme bajo el que dibuja el bajista del grupo, Pol Rodellar.

Y para escuchar:

‘EXISTEN HERIDAS’. Quizás sea el tema más gabba gabba hey del disco, pero esas voces también nos hacen recordar el revival mod ochentero de Flechazos, Kamenbert o Brihgton 64. Todo a velocidad punta y cantando con prisa estrofas acerca de fatalidades y fracasos. Para acabar tenemos un inusual desarrollo instrumental en Mujeres que, sin descarrilarse del arreglo del tema, da el dorsal diez titular a un bajo que manda firme.