Papa Topo, un cosmos por explorar

papa Topo

El músico Adrià Arbona impulsó en 2008 Papa Topo, un cuarteto de electropop al que muchos conocerían al participar en la serie La Mesías de los Javis y otros cuando colaboraron con Samantha Hudson en la canción Por España. Si no la tenéis en la cabeza, recuperad el videoclip, porque aquella batalla entre las amigas de Samantha y un grupo de neonazis al ritmo de un pasodoble tecno hay que verla. Papa Topo editaron su primer disco, Ópalo Negro, en 2016, y ahora, después de nueve años metidos en mil historias (incluso grabaron una película, La Maldita primavera) vuelven con Presto y con toda la fuerza (Elefant Records): si en el primer álbum jugaban con una provocación aparentemente naïf, en este segundo trabajo aseguran haber sido más introspectivos y, a la vez, mucho más políticos. La crítica social es ácida y produnda en todas las letras.

Como ya pasó en Ópalo Negro, combinan el castellano con el catalán, en este caso en Crist de la sang, un tema precioso que alterna pasajes de ambient tecnopop con otros más intimistas de guitarra, voz y sonidos de un arroyo cercano, como una canción de cuna. De hecho, Adrià ha estado estudiando en el taller de Músics de Barcelona y la orquestación de vientos y violines tiene un gran protagonismo en el disco.

También nos ha llamado la atención todo el diseño del disco, con unas ilustraciones que evocan un jardín de las delicias mediterráneo pero con altas dosis de ironía. El autor es Rafa Rojas.

Y para escuchar:

‘COMO EL MAR’. Dicen Papa Topo que el largo periodo de elaboración de este disco les ha permitido experimentar con texturas no habituales como los arreglos orquestales. Y en este tema, podría perfectamente estar el sesentero Augusto Algueró al mando de cuerdas y vientos para generar un arreglo que presta una ambientación trágica ideal para que Adrià muestre sus dotes como crooner. Lo hace emulando a José Guardiola o Juanito Segarra con una voz profunda y con un acertado falsete que ya ha demostrado que domina en otras canciones de Papa Topo. No es la primera metáfora que se hace entre los vaivenes del amor atormentado y el entorno marino pero tal vez nunca se coronó el tema con 30 segundos de trance maquinero como colofón.