Niña Coyote eta Chico Tornado, simple es perfecto

Niña Coyote Eta Chico Tornado

Hace tiempo que teníamos pendiente hablar de Xavi Forné (más conocido como Error!Design), uno de los diseñadores musicales más importantes del país, sobre todo en lo que se refiere a cartelería. Hace unos días vio la luz su último trabajo, el diseño del disco Atea de Niña Coyote Eta Chico Tornado, y ahora sí que no podíamos dejar pasar la ocasión.

Xavi se adentró en el mundo de la música tocando en diversas bandas de hardcore, empezó a diseñar para promocionar sus conciertos, y al cabo de un tiempo fundó su propio sello, llamado Error! Records. Ha hecho un poco de todo (organización de conciertos, exposiciones, venta de ropa…), pero la parte de flyers y carteles es la que impresiona más, ya que sus collages han anunciado directos de bandas internacionales como Bad Religion, Wilco, Soundgarden, Foo Fighters, Tortoise, Red Fang, The Black Keys… También ha colaborado con festivales como el Primavera Sound y ha diseñado discos para gente como Pájaro, Standstill, Ferran Palau, Refree o los propios Niña Coyote Eta Chico Tornado.

Xavi, además, tiene un proyecto musical propio, Ulmus, que creó durante una etapa vital complicada, y tocó en la banda de metal instrumental Syberia. Una locura de historias que nos lleva hasta este Atea en el que Úrsula Strong y Koldo Soret vuelven a desplegar toda su energía y distorsión. Parece mentira que ese simple combo de batería y guitarra pueda meter tanto ruido y tanta intensidad, en este caso con colaboradores tan aparentemente dispares como Rodrigo Cuevas, Maika Makovski, o Anxela, de nuestras admiradas Bala. Este es su quinto disco, que el dia 18, por ejemplo, los traerá a la sala Upload de Barcelona.

Y para escuchar:

‘EZ DUT’. En este disco, el dúo vasco vuelve a centrarse en riffs potentes que son la base de unos temas que no requieren solos o arreglos superfluos. En Ez dut arrancan con una sucesión de dos acordes que roza el stoner y sólo en el estribillo se acercan a un sonido más melódico. Hacia el final cabe un amago de solo y un pasaje coreado pero sigue mandando el riff, que vuelve a aparecer después de silencios perturbado por unas toses o por ruidos de acople. Fórmula simple pero vencedora.