Parquesvr: no son estrellas, pero…

Por lo que hemos podido leer en sus últimas entrevistas, el título de este cuarto disco de Parquesvr, Mitos y leyendas, no es un homenaje a las historias de fantasía, de caballeros y dragones, sino más bien todo lo contrario: un recuerdo para esos colegas a los que recibes al grito de «¡Qué pasa, mito!». Y es que Parquesvr militan en el orgullo de barrio; también en la ironía y en una crítica frontal y claramente izquierdosa (aviso para equidistantes y enamorados del orden). Ha sido a partir de sus directos que la estela de los madrileños se ha ido agrandando y convirtiendo en pequeños mitos canciones como Lance Armstrong, Pero, Juancarlista o Ansiedad. Ahora insisten en la misma línea con un nuevo LP en el que asoma el desamor pero sin quitar el foco sobre la cosa colectiva, la crítica al poder y al reaccionario: «Morante de la Puebla, terraplanismo, dirás que son distintos pero son lo mismo», dicen en Mi peña.

El carisma de Javier Ferrara guía los pasos de un grupo que cuesta de etiquetar: alguna vez quizás te recordó a los primeros Def Con Dos, otras a grupos noventeros tipo Primus, pero también tiran al synthpop y han experimentado incluso con algún ritmo latino. Siempre escurridizos e imprevisibles, como sus portadas. Aquí los créditos son para el fotógrafo Daniel Vázquez y el diseñador Borja Pakrolsky, con ese perro en primer plano que mete la lengua en un tarro de líquido rojo. Interpretación libre.

Y para escuchar:

‘ESTO QUE VIVIMOS’. Resulta admirable la capacidad de componer un tema impactante y efectivo sin atender demasiado a reglas melódicas, armónicas o incluso rítmicas. Un riff o un sonido base repitiéndose y un ritmo marcial son suficientes para estimular al baile tal como en su momento patentó Talking Heads. Si además hay esa dosis de sátira y contenido crítico en la letra y esa capacidad de analizar temas desde una mirada que se sitúa fuera para ganar perspectiva, todo funciona y acaba generando himnos para el escenario. En Esto que vivimos se duda acerca de si la historia de amor tiene un trasfondo lisérgico, y citaba Javier Ferrara que explica esa situación de vorágine fiestera de la que es difícil escapar, aunque matiza que no todo lo que escribe es autobiográfico.