Punk ramoniano hecho a mano

Portada de La amenaza amarilla de los Nikis

1981 / Si googleas La amenaza amarilla y clickas en alguna de las webs de coleccionismo más populares de la red, podrás comprobar que aquella primera maqueta que Los Nikis grabaron a principio de los años 80 se cotiza a una buena cantidad de euros. Y si se la considera pieza de coleccionista es sobre todo porque fueron los propios integrantes del grupo los que pintaron a mano las 500 copias de aquella histórica grabación. Dice la leyenda que la mayoría de ellas las regalaron a las personas que asistieron a uno de sus conciertos en el colegio mayor Chaminade de Madrid y que aquella actuación fue un delicioso desastre lleno de energía. Encontrar una de aquellas copias hoy en día resulta casi un milagro.

El éxito de aquel primer EP, que contenía cuatro temas (La amenaza amarilla, Ernesto, Medicina nuclear y Negocios sucios) hizo que un año más tarde se volviera a editar a través de Lollipop. El sello tenía entre sus fundadores a Agustín y Fernando Cabello, hemanos de Rafa, batería de los Nikis. Esta reedición incluía, obviamente, una portada diferente de la original: una imagen antigua de la China comunista en tonos anaranjados.

La carrera musicial de los Nikis (bautizados como los Ramones de Algete) fue muy corta. A principios de los años 90 sus miembros prefirieron dejar la música para continuar otros caminos profesionales, pero se les considera uno de los primeros (y más divertidos) representantes del pop-punk español.

La canción

‘PASIÓN POR LOS DECIBELIOS’. Cuando en sus primeros Eps los Nikis opositaban a ser los Ramones de Algete buscando el punto de distorsión adecuado en el estudio, editaron este tema que sería su particular Don’t come close