El secreto de un barco varado en medio de la nada

Portada del disco Avería y redención de Quique González

2007 / Podía haber servido de portada de Salitre 48, su disco más marinero. O incluso podría acompañar a aquellos versos de la entrañable Aunque tú no lo sepas que compuso para Enrique Urquijo: «Inventamos mareas, tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios». Pero esta foto imponente de un buque encallado en tierra fue la portada de Avería y redención, el disco que Quique González publicó en 2007 (el séptimo de su carrera). ¿Y de dónde salió ese barco? Pues esconde una larga historia de viajes y calamidades.

Pese a que no se especifica en los créditos, el casco abandonado que aparece en la foto es el del Marjory Glen, un barco construído en Escocia en 1892 que en 1911 sufrió un incendio cuando navegaba cerca de Punta Loyola (Argentina), donde se puede visitar actualmente. No se sabe con exactitud como llegó hasta esta ubicación, tierra adentro. Pudo ser como consecuencia de las mareas o que los habitantes de la zona lo remolcasen hasta allí con algún propósito desconocido. Pero sí que consta que durante la Guerra de las Malvinas (1982) se utilizó como práctica de tiro para los aviones. Hoy en día, apartado de todo, ofrece una postal espectacular.

Avería y redención es, a nivel visual, uno de los pocos discos de Quique González en el que el músico no aparece en portada. A nivel muscial, se lo considera uno de sus mejores trabajos. De hecho, fue seleccionado por la revista Rolling Stone como el mejor álbum nacional del año 2007. A Quique González le acompañaba la banda La Aristocracia del Barrio, que integraban el guitarrista Javier Pedreira, el bajista Jacob Reguilón y el batería Carlos Aranzegui. Uno de sus discos más redondos.

La canción

‘DOBLE FILA’. Huyendo del  clásico compas 4/4, esta sincopada letanía explica la condición de outsider, orgulloso de ser tan provisional como un aparcamiento en doble fila pero que dice querer  “ser cada noche más gallo”.