The Oddballs, a toda velocidad

La historia de Folc Records nació en 2009, dicen sus propios impulsores que dentro de la furgoneta de Los Chicos, uno de los grandes grupos del rock de garage español (aunque no se les reconozca muy a menudo). Quince años después, el sello se ha convertido en un dispensador de joyas de rock’n’roll como las que han ido dejando en su catálogo gente tan diversa como La Perra Blanco, Guadalupe Plata, Johnny Casino, Los Deltonos, Varonas… Hoy hablamos de El Rayo, el tercer disco de los malagueños The Oddballs, un grupo de pura energía garage y guitarras enloquecidas que bebe de New York Dolls, MC5 y otras exquisiteces. Damos por hecho que su nombre lo toman de la última banda de Johnny Thunders, y con esas credenciales, no se podría esperar menos.

El diseño del disco es de Bea Marín, de quien ya hablamos hace algunos meses cuando ilustró la portada de The Red Ducks, y antes incluso, cuando hizo la de Los Roncos. En su cuenta de Instagram, podéis ver algunos detalles de la ilustración de portada, que vuelve a oler poderosamente a gasolina y cuero. «¡Que no pare la música!».

Y para escuchar:

‘LORD, OH LORD’. La facción más gamberra del rock’n’roll de Málaga colabora en este tema que mezcla gospel y garage sin que se note ninguna fisura entre tan dispares estilos. Contribuye la hermandad bilingüe de las voces principales de los Oddballs con el tono robusto de Branquias Johnson, invitado de lujo que dota de continuidad a la estrofa principal e impide dejar de mover los pies hasta el final. En este tramo en el que ya estamos desbocados cantando alabanzas al Señor para que deje de molestarnos, toman protagonismo guitarra y piano en una coda perfecta para iglesias de almas entregadas.