Yorch, diferentes palos de la baraja

Esta vez empezaremos por la portada. Ezequiel Barranco es el autor de esta baraja de naipes imaginaria que ha servido para ilustrar los singles y finalmente el disco al completo de Yorch, Curso de armonía persecutoria. El músico sevillano, alter ego del cineasta Jorge Naranjo, ha contado con la producción del incombustible Paco Loco y también con la mano de Barranco, que hace unos días comentaba en redes cómo había sido el proceso de creación: «En los singles habíamos trabajado con una estructura común, como si fuesen cartas de una baraja francesa, incorporando referencias gráficas a las letras de las canciones. Para la portada del disco, pensé que podía ser interesante partir de la caja de las cartas y de la figura del joker o arlequín, que es un personaje fascinante: tiene muchas similitudes con el Arcano de Le Mat (El Loco) en el Tarot, que puede viajar a través de los demás arcanos. El arlequín es, en cierto modo, el loco sabio que conoce todas las reglas de la armonía y tiene la libertad de manejarlas con gracia».
En Curso de armonía persecutoria las bases electrónicas de temas como Maldita dinamita o Tequila rosa se combinan con otros cortes más íntimos en los que resuenan los ecos de Nacho Vegas, como si existiera un hilo de conexión invisible entre Sevilla y Asturias. También hay lugar para alguns probatura estilística como Sevillana a mi padre, un tema repleto de recuerdos familiares.
Y para escuchar:
‘MADRID CAPITAL’. Aunque no ha sido uno de los singles de adelanto, Madrid capital muestra un brillo especial en el conjunto del disco. Con su aire a lo Tom Waits del inicio hasta llegar a esas percusiones que remiten a golpes de una cuchara y con esa guitarra contenida escuela Marc Ribot. El polifacético Yorch suele componer con cierto estilo cinematográfico evocando imágenes y desarrollando guiones. Aquí la protagonista es Madrid, a la que defiende de tópicos y consigue invocar a la visita nocturna.










