Guitarricadelafuente, un autotune en la mochila

Guitarricadelafuente

En ese terreno de la música urbana en el que se mezclan el folcklore y los sintetizadores, uno puede pensar en grandes figuras internacionales como Rosalía o C. Tangana, pero también en músicos con ambiciones más introspectivas como Sen Senra o Álvaro Lafuente, más conocido como Guitarricadelafuente. Su primer disco, La Cantera, lo cocinó junto a Refree, ese mago de la producción que parece tener la fórmula del éxito (y un instinto especial para atraer futuras estrellas). En este Spanish leather Álvaro da una vuelta más comercial a sus composiciones. No es el tipo de música que más nos llama, claramente, pero es indudable que muchos se encontrarán reconfortados en ese lugar intermedio entre la guitarra española y los sintetizadores, entre lo tradicional y lo digital, entre el autotune y la delicadeza crooner de una voz dulce.

Repasando entrevistas de Guitarricadelafuente, uno encuentra referencias a artistas de lo más diversos, desde Labordeta a La Pandilla Voladora, pasando por Manu Chao. La indiferencia ante las etiquetas musicales, ante la militancia de un estilo, quizás también sea un signo distintivo de su generación. También la sensualidad explícita que desprenden sus letras y videoclips. Incluso en la portada de este segundo trabajo: una foto de Wolfgang Tillmans, fotógrafo y artista conceptual alemán.

Por cierto, se ha comentado ya que Guitarricadelafuente será uno de los actores de la próxima película de Los Javis, La bola negra, con lo que tiene todos los números para asentarse en la élite de nuestra nueva modernidad.

Y para escuchar:

‘TRAMUNTANA’. No nos convence demasiado el giro del nuevo disco de Guitarricadelafuente, que aparca su faceta de renovador del folk en castellano para flirtear con ritmos bailables y temáticas más mundanas: mainstream tanganero y aspiraciones de universo Grammy. Sin embargo, Tramuntana, el tema que cierra el disco ha conseguido que rebobinemos a una segunda escucha. Amaga el cover de Il cielo in una stanza pero abdica a la segunda estrofa hacia otra melodía que en algún momento llama a que Mina renazca cantando que suena una armonía. El estribillo tiene luz propia, mientras habla de nuestra vida acelerada y del viento mediterráneo. Aceptamos el reto; no es tiempo de discos sino de canciones, y Tramuntana queda grabada.