Deadyard, homenaje a los valientes del Rocksound

portada de The Monckey Monggah

2017 / El 116 de la calle Almogàvers fue durante más de una década uno de los santuarios del rock en Barcelona. Por el Rocksound pasaron centenares de bandas de por aquí y del más allá. Algunas de ellas difícilmente hubieran encontrado sitio en ningún otro lugar de la ciudad.

Muchos se echarían unas buenas risas cuando los Deadyard, habituales del Rocksound, sacaron en 2017 el EP The Monkey Monggah (previo a su primer disco, Armageddon it, de 2020). En portada aparecía el bueno de Antonio Celeiro, propietario de la sala, sirviendo copas a una pandilla de monos. El disco, una buena muestra del mejor rock grasiento hecho en la ciudad, se ha acabado convirtiendo en una especie de homenaje a un sala de conciertos que tenía fecha de caducidad. El 4 de octubre de 2020, hace poco más de medio año, el Rocksound bajaba la persiana por razones urbanísticas. Además de recordar aquella divertida portada de los Deadyard, reproducimos aquí el texto que uno de les autores de este humilde blog escribía en caliente el año pasado, justo después del último concierto de la sala. Ahí va:

«Acabó el concierto de James Vieco Band y salí por la puerta de Rocksound sin mirar atrás. La calle Almogàvers llena de socavones y fundido en negro, the game is over. No me giré para conservar el recuerdo vivo de más de 50 noches, la barra de las mil cervezas, el capo Antonio Celeiro que me acerca dos Mahou y esos 20 metros cuadrados delante del escenario en los que me intentaba procurar plaza a la izquierda de los músicos, buscando los mejores planos. Alguien no tapó el desagüe y se nos fue el agua. El mejor garito de Barcelona cierra hoy y me quedo con cara de tonto. Me quedo buscando culpas en la puerta y aunque ahora se lleva culpar a los espíritus malignos interplanetarios, yo voy a hacer una sana autocrítica.

Los jefes de Rocksound nos han proporcionado caviar musical tres veces por semana a precios amigos y con una gestión cuidadosa. Pero muchas noches éramos 15 viendo a un grupo de puta madre. Otras no fui y después me enteré de que mientras en el Poblenou se perpetraba un bolazo yo me había quedado en casa. Después, cuando acudía, siempre veía las mismas caras de unos cuantos irreductibles. En definitiva, sirva esta reflexión para que pensemos que se puede hacer más como rock’n’roll heads para mantener viva la llama. Seguro que los Celeiro nos brindan otra oportunidad y entonces tocará brindar por aquella sala en la que mirando al techo, vimos el cielo. Gracias ROCKSOUND»

Ahora los responsables del Rocksound vuelven a la carga. La semana pasada estrenaron un podcast junto a los amigos de Acaraperro en el que se podrá escuchar la mejor música. Y en junio celebrarán su décimo tercer aniversario con una serie de conciertos en la sala Bóveda en los que actuarán bandas como Star Mafia Boy, James Vieco Band, Sergi Estella o Mothercrow. Además, mantienen la intención de recuperar un espacio que reedite la esencia rockera del antiguo templo de la calle Amogàvers. Los tiempos cambian pero el rock sigue adelante.

La canción

‘THE BOYS ARE OUT’. Este balazo punk es un seguro de desfase en los conciertos de Deadyard. Pablito Migraña rasga la voz desde el primer compás y cuando llega el estribillo es imposible no lanzarse a corear con el grupo que los chicos están fuera. Se editó un curioso video con la participación de unos muy dispuestos vecinos de un club de jubilados y con otro guiño a los garitos de Barcelona, en este caso al siempre transitado pasillo del Psycho.