Diseñaré esta portada por tí

Portada de Seré mecánico por tí de Kiko Veneno

1982 / Cuando Ceesepe, nombre artístico de Carlos Sánchez Pérez (1958, Madrid), murió en septiembre de 2018, se escribieron grandes elogios sobre su obra. Muchos recordaron su aportación al cómic underground ya desde los años 70. También los innumerables dibujos con los que ilustró carteles y flyers de la Movida madrileña, sus colaboraciones en prensa (en 1993 incluso dibujó la portada del mítico New Yorker) y también su huella en algunas portadas de discos. Coincidiendo con el primer aniversario de su muerte, un grupo de músicos incluso le organizaron un homenaje en el Círculo de Bellas Artes. En aquel encuentro había amigos como Jaime Urrutia, Pascal Comelade, Santiago Auserón, integrantes de Ketama, Martirio, Mastretta… Y el que fue una de sus personas más cercanas dentro del mundo de la música, Kiko Veneno.

Ceesepe conoció a Kiko a través de otro buen amigo, el periodista musical Jesús Ordovás, y le hizo la portada de su primer disco en solitario: Seré mecánico por tí (Epic). El cómic contenía diferentes escenas llenas de ironía, protagonizadas por esos personajes tan característicos de Ceesepe. Con el paso de los años, el dibujante se fue distanciando del star system musical. «La Movida? No quiero tener nada que ver ni con Alaska, ni con Mario Vaquerizo, ni con Fabio McNamara. Ni compro sus discos, ni sus libros, ni nada de eso. Ni aunque me los regalen. Yo no quiero ser un bote de Colón ni salir anunciado en la televisión», aseguraba en una entrevista para Vanity Fair.

Con Kiko Veneno, en cambio, mantuvo siempre una estrecha relación. En aquel homenaje en el Círculo de Bellas Artes, de hecho, Kiko interpretó Desprecio, una canción que habían compuesto junto a Ceesepe a principios de los años 80 y que nunca vio la luz.

Seré mecánico por tí fue la primera gran portada de Ceesepe. Después vinieron muchas otras; algunas preciosas para Pascal Comelade y la más recordada, posiblemente, la del primer disco de Golpes Bajos, en que un grupo de músicos de formas estilizadas mostraban orgullosos sus instrumentos.

La canción

‘PATA PALO’. Empieza la historia como un cuento de piratas pero un par de imágenes gamberras y alguna rima escatológica llevan el tema a la transgresión deudora de los primeros Veneno. Coescrita por Kiko y Raimundo Amador, tuvo una versión a guitarra de palo también recomendable en la edición del disco de Pata Negra Guitarras Callejeras.