La batalla eterna, panes contra chorizos

Uno de los primeros artículos que publicamos en esta web estaba dedicado a la portada de Armas pal Pueblo, el disco de Def Con Dos que incluía temas como Acción mutante, y en él explicábamos cómo César Strawberry había creado el mítico logo de las moscas follando mientras cursaba Bellas Artes en la Universidad Complutense, inspirándose en las imágenes de un libro de fotografía natural. El año pasado se celebró el treinta aniversario de aquel álbum, Y ahora editan un nuevo trabajo: Cuarto Asalto (Calaverita Records).
Durante estas tres décadas DCD han vivido diferentes cambios de formación; los más veteranos son César y el bajista J. Al Ándalus, mientras que los fichajes más recientes son los de Samu Barranco, voz también en XPresidentX, y el misterioso Sagan Ummo, que también es el autor de esta espectacular portada. En ella se muestra la batalla entre las dos Españas frente al Palacio Real. Vale la pena que cada uno se entretenga observando los detalles, aunque a nosotros nos ha llamado la atención la lucha entre panes y chorizos, o la imagen de Ultramemia ocupando el lugar del gran reloj, com queriendo parar el tiempo.
Cuarto Asalto no es el cuarto sinó el decimocuarto disco de Def Con Dos, una de las bandas más constantes del país, que continúa insistiendo en esa fórmula del hip-hop-metal que les ha caracterizado desde el principio. Con letras siempre críticas, como la de la Spanishfornication, retrato de un país de risa («merma cognitiva con el brazo en alto»). El disco también incluye una versión-homenaje del Ayatollah! de Siniestro Total.
Y para escuchar:
‘DELITO DE ODIO’. En poco más de dos minutos, a tres voces para noquearnos en el cuarto asalto. Así son los temas de la nueva entrega de Def Con Dos, y valga de ejemplo Delito de odio, en la que el mensaje es que ante esta sociedad desnaturalizada, no es mala idea declararse culpable de odiar a nuestra propia especie. Un tema contundente pero que opta por un estribillo melódico que en vez de alternar las voces rapeadas las superpone en una armonía perfecta.










