Desechables, entre la caverna y la seducción

Portada de Buen-servicio de Desechables

1985 / El espíritu de los Cramps fue el culpable, seguramente, de que Desechables se convirtieran en uno de los grupos más carvernosos y a la vez seductores de la escena punk de los 80. Pei (a la batería) y Miguel (a la guitarra), que también admiraban a músicos como Iggy Pop o Johnny Thunders, eran el núcleo de la banda barcelonesa en cuanto a referencias musicales. Tere, que empezó en el grupo siendo todavía menor de edad, aportaba algo que los hacía únicos: una actitud entre ingenua y retadora que contrastaba con las letras y los sonidos más oscuros.

La trayectoria ascendente del grupo quedó condicionada per un desafortunado incidente. En 1983, Miguel murió a causa de un disparo cuando acababa de robar en un joyería de Vilafranca del Penedés con una pistola de juguete.

Pese al trauma que supuso la pérdida de Miguel, Desechables continuó adelante. Se publicó Golpe tras golpe, con grabaciones en directo en las que todavía sonaba la guitarra de Miguel. Poco después, 3 Cipreses editó Buen Ser-vicio, un nuevo disco ilustrado con una preciosa imagen de Tere. La fotografía la tomó Ana Torralba, hermana de Esteban Torralba, amigo y representante del grupo.

En el documental El peor dios (indispensable, por otra parte), Ana Torralba explica cómo se llegó a materializar aquella portada: «Yo llevaba siempre un pañuelo en el cuello, y en un momento dado le tapé los ojos con él. La foto tiene un cierto morbo y muchos años después conserva esa magia. Es verdad que la imagen tenía mucha sensualidad, pero yo ahí no veo una persona que se ofrece. Veo a alguien con mucha personalidad y que es consciente de que está provocando. Como provocaba Tere siempre que se subía al escenario y como provocaba el grupo con su música».

Desechables todavía grabaron un par de discos, pero se disolverían finalmente en 1988. Y de aquel trío que golpeó la escena musical e hizo pensar que podrían ser una de las grandes bandas del garage español solo Tere continuó con una breve experiencia en el grupo Raiser.

La canción

‘LA PLANTA’. Para no quedar atrás con los mensajes subliminales de título y portada, este ejercicio de rock cavernoso a ritmo de péndulo de nuestros Cramps catalanes. Se trata de una declaración de amor a un compañero sexual  de discutible destreza al que Tere, en su faceta más sensual, le dice que le quiere porque es como una planta.