La épica velada que enfrentó a Morente y Lagartija Nick

Portada de Omega de Enrique Morente y Lagartija Nick

1996 / A veces el camino resulta tan valioso como llegar al destino final. Pasa con Omega, un disco cuya gestación está envuelta de épica. Vale la pensa escucharlo una y otra vez, obviamente, pero resulta incluso más tentador recrearse en las mil y una anéctodas, casualidades y encuentros improbables que lo hicieron posible. El día que Leonard Cohen se enamoró del flamenco a través de un gitano de Montreal (sí, Montreal, en Canadá). La noche en que a Morente se le ocurrió, en la barra de un bar, que sería buena idea involucrar a Lagartija Nick (sí, esos rockeros granadinos con nombre de chiste) en el proyecto de Omega. O el momento en el que un tal Borja Casani, del modesto sello El Europeo, decidió apostar por un disco que una gran multinacional (sí hablamos de Sony, nada menos) había rechazado.

Sobra épica. Pero visualicemos otra imagen, en esta caso relacionada con la portada del disco. Arturo Iturbe, diseñador mexicano, ha recibido el encargo de ilustrar esa extraña unión entre rock y flamenco que fue Omega. Está delante de la pantalla de su Macintosh. Morente se sienta a su lado, observando como trabaja, y pregunta: «¿Cuánto vale una máquina de estas? ¿También sirve para hacer música?». La curiosidad de Morente, su humildad a la hora de acercarse a la desconocido, fue lo que lo hizo revolucionario. Y también fue revolucionaria aquella portada tipográfica, muy rara para su época.

Para construirla, Iturbe se inspiró en los carteles de lucha libre tan populares en México. Aquí, eran Morente y Lagartija Nick los que se enfrentaban en un duelo musical. «Estuve unos diez días con Morente y con Casani trabajando en la portada. Enrique era una persona muy accesible, algo tímida incluso, pero tenía muy buena onda, no tenía ningún prejuicio respecto a nada», explicaba el propio Iturbe hace unos años en una entrevista en Canal Sur.

Si a Enrique Morente muchos le advirtieron que Omega era un proyecto descabellado que no entendería nadie, la portada de Iturbe también fue recibida con cierta incomprensión. Pero Omega ha ganado con el paso de tiempo. Y 25 años después de su publicación es considerado uno de los discos más influyentes del rock español. A Iturbe las cosas tampoco le fueron mal. Diseñó otras portadas tan recordadas como la de Ante todo mucha calma, de Siniestro total, o Lo niego todo, de Joaquín Sabina. Y ha colaborado con artistas internacionales tan dispares como Beck, Dave Grohl o Jennifer López.

La canción

‘VUELTA DE PASEO’. Musicando este poema de García Lorca el flamenco y los rockeros llegan a una fusión perfecta. Morente canta un delicado inicio que desemboca en unas guitarras furiosas y un ritmo hipnótico para la parte lírica. Aquí es cuando Federico se intenta camuflar en casas de afines en la Granada revuelta del inicio de la guerra, aunque parece conocer su trágico destino.