Fresas, sonrisas, luz y color

Portada de Es que no hay manera, de Los Fresones rebeldes

1997 / El indie pop de los 90 dio algunos grupos oscuros, introvertidos y ruidosos, pero también otros mucho más luminosos como podrían ser Los Fresones Rebeldes, nacidos en Barcelona. Su primer disco, És que no hay manera (1997), lo recordamos por aquel Al amanecer tan fácil de tararear que intentaba recoger la tradición del pop cristalino de bandas como la Buena Vida, a los que versioneaban en A diario. Del disco también recordamos un curioso diseño, en el que participó una de sus voces femeninas: Inés Bayo. Unas caras sonrientes nos daban la bienvenida desde una portada llena de color y de figuras geométricas.

Bayo estudió diseño gráfico en Barcelona, durante algunos años compaginó la música con la ilustración, y colaboró tanto en el diseño de este primer disco como en el del single Al amanacer. La canción, extremadamente pegadiza y con un divertido videoclip grabado en un parque de atracciones, fue coreada por toda una generación. De hecho, el disco se convirtió en uno de los primeros grandes aciertos del sello Subterfuge, donde Los Fresones grabarían un segundo (y último) disco: Éxitos 99.

Bayo había entrado en el grupo junto a su hermana Ceci, y ambas abandonaron la banda pronto, justo después de Es que no hay manera. Las sustituyó la cantante Eva González. Posteriormente Bayo colaboró con otras bandas poco conocidas, como Los Soberanos, y participó en algunos de los reencuentros de Los Fresones en los años 2013 y 2014. También continuó con diferentes proyectos profesionales relacionados con la imagen. Incluso diseñó ropa. Lamentablemente murió hace poco, en agosto de 2019, a los 45 años de edad.

La canción

‘AL AMANECER’. Una delicia pop que enamoró a Juan de Pablos y que se convirtió en la canción preferida de los indies menos sesudos de mediados de los 90.