Ramone, portadas desde el cómic underground

2020 / Es posible que muchos no hayan reparado en que Manuel Castillo, más conocido como Ramone, es el autor de algunas de las ilustraciones más populares del rock español. El mono que amenazaba desde la portada de Pedrá, de Extremoduro; el guerrero de Agila o la mítica bomba de Iros todos a tomar por culo. También es suya aquella escena tan peculiar de Veintegenarios en Alburquerque de Albert Pla. O la que ilustraba 28.000 puñaladas de Marea. Todas esas portadas son obra el dibujante malagueño. Aunque hoy nos centraremos en una más reciente (y mucho menos conocida), la del disco The beautiful love de Modermain.

Portadas de Ramone

Ramone estudió en la antigua escuela Joso de Barcelona y se hizo un nombre dentro del mundo del cómic gracias a sus historietas en la emblemática Makoki. Todavía recordamos las páginas casi marcianas de los Zkin Black, unos skinheads negros que se enfrentaban a nazis blancos. Después llegaron los trabajos para Extremoduro, Albert Pla, Marea, Reincidentes… Pero mientras realizaba de todas esas portadas que ya son parte de la historia del rock español, Ramone también tocaba. Lo hizo en grupos como Capitán Kavernícola y Superlumpen antes de fundar Modermain, donde comparte aventura con otros tres músicos: Dani Garry, Isra Gordillo y Ale Granizo, también conocido como Muchopelo.

Portada de The beautiful love de Modermain

Modermain debutaron el año pasado con The beautiful love y, como no podía ser de otra manera, Ramone también se encargó de dibujar esta portada brutal. Un tigre-dragón espectacular nos saluda… Además, el músico-dibujante es guitarra y cantante de la banda. Un disco que se editó en plena pandemia y que parte del rock clásico para incorporar otros elementos como el ska, el swing o incluso sonidos caribeños.

La canción

NO NOS VEMOS’. Empieza la cosa con unas guitarras festivaleras que van mutando durante la canción sumando distorsión hasta llegar a un final potente y acelerado. Aquí Ramone nos explica en su faceta de frontman el caso de este amigo/a al que siempre te propones llamar el próximo fin de semana. Pero la llamada nunca llega y la cosa se acaba enfriando.