Disco y cadena: Los Chicos valen por dos

Ya nos perdonaréis, pero viniendo de The Proclaimers, no podíamos desaprovechar la ocasión de citar a los gemelos más trepidantes de la escena estatal. Gerardo y Antonio Urchaga no solo forman parte de Los Chicos junto a Rafa Suñén, Guillermo Casanova y Ral Garcia sino que son los fundadores de FOLC Records, uno de los sellos más solventes del país si hablamos de garage punk, pub rock y estilos similares. Han editado a gente como Anna Dukke, Discípulos de Dionisos, MFC Chicken, La Perra Blanco… Casi nada. De Los Chicos, nos quedamos con la portada de In the age of stupidity, de 2012, con un dibujo de Lluís Fuzzhound y editado en su día por Dirty Water Records.

Si hablamos de cultura pop y de gemelos, no podíamos olvidarnos de los míticos The Proclaimers, los hermanos más marchosos (e idénticos) del rock. El dúo escocés, formado por Charlie y Craig Reid, sacaron su primer disco en 1987, y el gran éxito de su carrera les llegaría con este Hit the highway de 1994, en el que se encontraba la pegadiza I’m goona be (500 miles). En esta portada se les podía ver a ambos con sus camisas rojas.

Of Montreal, la banda americana fundada por Kevin Barnes a mediados de los 90, tiene una larga trayectoria. Este Sunlandic Twins (2004) fue su doceavo disco, muy influenciado por las corrientes psicodélicas de los 60. Para trasladar ese espíritu lisérgico a la portada, Kevin contó con la ayuda de su hermano David, ilustrador y autor de los diseños de buena parte de los trabajos del grupo. Esa escena de amanecer rabioso, en la que dos gemelos misteriosos se dan la mano ante el sol y un campo de plantas incendiarias, nos ha recordado al sol de sangre del que hablábamos la semana pasada, el del disco de Cactus de 1970.

Del Cactus Juice de Pribata Idaho retrocedemos hasta los años 70. Aunque en un principio los americanos Cactus unieron a dos figuras luminosas como Jeff Beck y Rod Steward, ambos abandonaron el grupo antes de que grabaran su primer LP homónimo, en 1970. Su fama es menor a la de otros grupos de su generación pero vale la pena rescatar discos como este, un magnífico ejemplo del mejor hard rock. Un inmenso sol rojo tras un cactus nos transporta a los paisajes del desierto. Según los créditos, el diseño y fotografía fue de Mark L. Rollins.

Viniendo del Ace of spades y pensando en una alguna portada western que se haya hecho por aquí, qué bien haber recordado el Cactus Juice (1992) de Pribata Idaho. Primero porque con su rock de tintes psicodélicos el trío madrileño fue un rara avis dentro de la escena protoindie de los primeros noventa. Después, porque aquella portada la firmaba Mauro Entrialgo, uno de los grandes comiqueros del país. También le recordamos otros diseños para gente como Pleasure Fuckers o Doctor Explosión. Cactus Juice fue el primer disco de Pribata Idaho, que un par de años después continuarían con otro gran disco, Sueroine, y una nueva portada de Mauro.

Si hablamos de portadas estilo western, no hay portada más grande que la del Ace of Spades de Motorhead. De pie en lo alto de un terraplén lleno de polvo, Lemmy Kilmister, Eddier Clark y Phil Taylor parecen tres pistoleros a punto de enfrentarse a un duelo a muerte. Lo gracioso del tema es que la fotografía no se tomó en el desierto de Arizona sino en las afueras de Banett, un barrio del norte de Londres. Según los créditos, la foto la tomó Alan Ballard. En cuanto al disco, hay poco que decir; se trata de uno de los grandes álbumes se la historia del rock, con temas como Ace Of Spades o Shoot you in the back.

El director de arte Tim Gabor ha sido colaborador habitual de Foo Fighters, como veíamos la semana pasada, y también de los míticos Supersuckers. Él ha sido el autor de la mayoría de sus portadas, aunque nos quedamos con la última, la del disco Liquor, women, drugs & killing que editaron en 2025, en el que también aparece una pistola. Un título digno del autodenominado «mejor grupo de rock’n’roll del mundo». Es su disco número 12 y mantiene la energía arrasadora de estos reyes del punk rock de carretera.

Hablando de pistolas, nos ha venido a la memoria la portada del primer disco de Foo Fighters (1995). En aquel caso se podía ver una Buck Rogers XZ-38, una pistola de juguete de los años 30 muy popular en Estados Unidos inspirada en un personaje de ciencia ficción. El aparato disparaba una especie de chispas que enloquecían a los niños. La entonces pareja de Dave Grohl, Jennifer Youngblood, la fotografió, y el director de arte Tim Gabor integró la imagen dentro del diseño del disco. La portada generó sensaciones algo extrañas, ya que Grohl sacó el álbum solo unos después de la muerte de su excompañero Kurt Cobain, que se había suicidado precisamente con un arma. Un disco histórico que marcó de manera simbólica el inicio del post-grunge.

Los miembros de la Orquesta Mondragón no procedían precisamente de Mondragón (Arrasate, en vasco) sino de San Sebastián. Pero si queremos ir a buscar una banda de esa localidad, tenemos un nombre ilustre: RIP. Los vascos fueron uno de los grupos de punk más contundentes de los ochenta, y en 1987 sacaron No te muevas. La portada mostraba un montón de pistolas apuntando hacia todos lados, y a nivel visual también llamaba la atención la aparición del famoso logotipo de la banda, que se inventó un buen amigo del grupo llamado Kopi. En el libro Larga vida a RIP, él mismo comenta cómo se llegó a aquel logo: “Como Portu llevaba cresta de vez en cuando y Nabo también, para darle otro toque, hicimos una cresta y unos dientes, pero así, en una noche de gaupasa que vas de colocón. Con ellos nunca sabías a dónde iba a llegar lo que hacías, ni lo que iba a durar. Nunca pensamos que fuera duradero.” No te muevas sería su único disco, aunque sus miembros se irían reuniendo más adelante para dar algunos conciertos y participar en algún que otro disco homenaje. Curiosamente, estos días el sello Potencial Hardcore ha reeditado No te muevas y es una fantástica oportunidad para recuperarlo.

Orquesta Mondragón

El pastel de cumpleaños que aparecía en el Let it bleed de los Rolling Stones lo acabaremos aplastando a través del recuerdo de este disco de la Orquesta Mondragón editado en 1984: Cumpleaños feliz. Ya hemos elogiado otras veces el talento que desprendía aquel trío formado por Luis Alberto de Cuenca, Fernando de Canales y Javier Gurruchaga a principios de los 80, pese a que muchas veces los méritos de la Mondragón hayan quedado eclipsados por la figura histriónica de Javier. Cumpleaños feliz fue el cuarto disco de la banda y se lo considera menor a otros trabajos como Muñeca Hinchable o Bon Voyage, aunque contenía éxitos como El diablo dijo no o Lola, Lola. El autor de la fotografía de portada es Francesc Fàbregas, histórico fotógrafo de la escena rock ya desde los años 70.

La semana pasada hablábamos de portadas y tocadiscos… y era difícil esquivar el recuerdo del Let it bleed (1969) de los Rolling Stones; para muchos, uno de los mejores discos de la historia del rock. La mística del álbum tiene que ver también con que fue el último en el que participó Brian Jones antes de morir y de ser sustituido por Mick Taylor. El disco contiene grandes clásicos como Gimme Shelter o You can’t always get what you want. En cuanto a la portada, fue diseñada por el artista Robert Brownjohn, gran amigo de Keith Richards, y resultó realmente sorprendente: en la parte frontal aparecían unos muñecos tocando sobre una acumulación de objetos apilados, entre ellos una pizza, una rueda de bicicleta y un pastel que se encargó a la chef Delia Smith. En la contraportada, alguien había destrozado toda la escena tomando un trozo de tarta.

The Delgados

La portada de Motorzombis que comentábamos hace un par de semanas reunía tres curiosos personajes en torno a un tocadiscos. Y esa imagen nos ha hecho recordar el disco que The Delgados grabaron en 2004 y que lucía otro tocadiscos en su portada. La banda de Glasgow fue una de las grandes representantes de ese pop alternativo, elegante y a veces melancólico en el que también destacaron otras bandas como Belle and Sebastian. Los créditos atribuyen el diseño del disco (el quinto de su discografía) al estudio BulletproofId, también de Glasgow.

Antes de separarse, The Delgados crearon el sello discográfico Chemikal Underground, que hoy en día continúa activo. Ha editado a artistas como Mogwai, Arab Strap o la propia voaclista del grupo, Emma Pollock.

 

En las últimas semanas nuestra cadena de portadas encadenadas quedó detenida momentáneamente, pero la reanudamos allí donde la dejamos, con la bonita portada que Sergio Mora hizo para el disco de Marc Parrot Dos maletas. Y seguimos con otra creación de Mora, uno de los ilustradores más sorprendentes del país. Hoy recuperamos la portada que elaboró para el disco Monster Rock’n’roll (2018) de Motorzombis. Esta banda de horror rock y psicobilly nació en 2005 y suma un total de cinco discos y una larga lista de conciertos memorables. En esta escena vemos a E.T tomando café y escuchando música  junto a los más pequeños de la Familia Addams. Seres terroríficos regados con sentido del humor y rock’n’roll a todo volumen.

Marc Parrot

La semana pasada hablábamos de la reedición de Oveja Negra que Lone Star sacaron en 2018 con los fantásticos dibujos de Carlos Azagra. Aquella  chica con la maleta en la mano nos ha hecho recordar un disco de otro músico catalán, en este caso de mediados de los dosmiles: Dos maletas (2004) de Marc Parrot. Nos apetece rescatar aquel álbum por diversos motivos. Primero porque muchas veces nos olvidamos de que Marc Parrot, más allá del Chaval de la Peca (una aventura que él mismo suele describir como “una broma que duró lo que tenía que durar”), tiene doce discos a sus espaldas, aparte de muchos otros en los que ha intervenido como productor o técnico de sonido. Este Dos maletas es un buen disco, tan auténtico como olvidado, que vale la pena reescuchar.

La otra razón por la que nos hemos ido de cabeza a este disco es que contó con las ilustraciones de Sergio Mora. Marc es uno de esos personajes que siempre tienen buen ojo, un fino instinto, y él dio una de las primeras oportunidades a un artista que diez años después saltaría a la fama al ganar el Grammy latino a mejor diseño del año, por su intervención en Poeta Halley de Love of Lesbian.

Lone Star por Azagra

Damos un doble salto mortal y del Out of step de Minor Threat nos vamos hasta este Oveja Negra (1979) de Lone Star. En realidad, solo cuatro años separan a ambos discos, aunque los referentes musicales que los rodean no tienen nada que ver: Out of Step fue el debut de una de las grandes bandas internacionales del hardcore, y Oveja Negra, uno de los últimos trabajos de estudio de la banda pionera del rock’n’roll español. Del grupo liderado por Pere Gené destacamos la reedición que se hizo en 2018, porque el dibujo de portada lo firma Carlos Azagra, un tipo que no solo marcó nuestra adolescencia con sus míticos Pedro Pico y Pico Vena, sino que mantiene una fidelidad imperturbable con la música underground. Sus dibujos han aparecido en discos de gente como Monstruación, La Polla Records o Extremoduro, pero también en los de decenas de bandas mucho menos conocidas.

En lo que respecta a Oveja Negra, se trata de un disco de hard rock clásico de la época, en el que también aparece alguna balada más pausada. Pese que se había grabado en 1975, su edición se fue posponiendo hasta 1979 por problemas con las discográficas. El grupo no quedó nada contento con la edición y el diseño del disco, que la discográfica sacó sin consultar con los músicos; un pequeño desastre que vino a subsanar esta entrañable reedición de 2018.

Minor Threat

El carnero que Paul McCartney sostenía en la portada de RAM nos ha llevado inevitablemente a una de las portadas más emblemáticas de la historia del hardcore, la del Out of Step de Minor Thread. No es la primera vez que la citamos en esta web, ya que ha aparecido un par de veces en nuestra sección Las tres portadas de discos de... La última, con Rafa Suñén, de Los Chicos, como protagonista. «La oveja negra garabateada que se escapa del rebaño simboliza lo que es el punk: el pensamiento crítico y la emancipación del borreguismo», explicaba.

Out of step (1983 Dischord) fue el tercer disco de la banda de Washinton DC y ejerció una influencia enorme, tanto en lo musical como en lo ideológico, como referente del movimiento straight edge. La portada la dibujó la artista plástica y fotógrafa Cynthia Connolly, que había conocido a Ian MacKaye en la escuela y le había ayudado a impulsar Dischord Records. En algunas entrevistas ha explicado que fue el propio Ian quien le sugirió la idea del rebaño, y que era fundamental que la oveja negra tuviera los ojos abiertos. «Esa oveja no está confusa, sabe exactamente lo que está haciendo: escapar de las normas y de las expectaivas marcadas por el grupo, por la sociedad». Connelly ha colaborado con otros muchos músicos y ha escrito libros como Banned In D.C. Photos and Anecdotes From the D.C. Punk Underground ’79-’85, una crónica del primer hardcore de los 80.

Paul McCartney

Si la portada del John Wesley Harding de Dylan se ha analizado a través de las interpretaciones más diversas (una de ellas, la que que sugiere que en ella aparecen escondidos los rostros de los cuatro Beatles), la del Ram que Paul McCartney editó en 1971 junto a su pareja Linda tampoco estaba exenta de misterio. La inscripción de cuatro letras incrustada entre las decoraciones laterales (L.I.L.Y.) fue muy comentada por los fans hasta que finalmente se desveló que era el acrónimo de una declaración de amor: Linda, I Love You.  

También se interpretaron ampliamente algunas imágenes como una de la contraportada en que dos cucarachas aparecían copulando. Al parecer, se trataba de un mensaje a sus antiguos compañeros de grupo, con los que Paul mantenía en aquellas fechas un duro enfrentamiento (especialmente con John Lennon). Simbolizaría la manera en la que Paul creía que le estaban tratando sus antiguos colegas.

Bob Dylan

Lo que se sabe con seguridad es que la fotografía formaba parte de una serie que John Berg, mítico director de arte de la CBS, tomó en casa de Albert Grossman, mánager de Dylan. También sabemos que a Dylan le acompañan de manera casual ciertos personajes: por una parte dos músicos indios llamados Luxman y Purna Das a los que Grossman había apadrinado y que corrían casualmente por la casa; al fondo, vemos un albañil que aquel día trabajaba en el jardín. Muchos han relacionado la composición con los Beatles por dos cuestiones que nunca han sido confirmadas al cien por cien: una hipótesis es que la reunión podía ser una especie de mofa del Sgt Peppers de los Beatles, en los que los cuatro de Liverpool se rodeaban de grandes personalidades de la historia. La otra teoría es que girando la portada al revés, en el tronco del fondo se pueden ver los rostros de los cuatro miembros de los Beatles. Una idea que Berg nunca confirmó pero que tampoco se esforzó en desmentir.

Cobardes

Nuestra lista de portadas encadenadas la dejamos en julio con el Train of thought (2003) de Dream Theater, un collage inquietante en el que un ojo gigante emergía del suelo de un bosque tenebroso. Esta semana la reanudamos con esta otra portada de Cobardes, grupo navarro fundado en 2016 que forma parte de la factoría El Dromedario Records. Este Ceniza y viento editado en 2020 fue su debut, que en 2023 tuvo continuidad con Que empiece el baile. La banda navarra contó con las colaboraciones de Iñaki Uoho Antón, de Extremoduro y Platero y tu, Kolibrí Díaz de Marea y Rulo.    

Las imágenes del disco son de Álex Sanz y el diseño de Iosu Berriobeña, colaborador habitual de Marea.

Siguiendo con la inquietante sensación que dejaba la portada de Hidrogenesse que comentábamos hace un par de semanas, recuperamos ahora este Train of thought (2003) de Dream Theater, un grupo que se encuentra en las antípodas del electropop del dúo barcelonés. La portada, en la que un ojo gigante también es protagonista, es obra de Jerry N. Uelsmann, fotógrafo pionero en la utilización de fotomontajes hechos a través de la combinación de diferentes negativos. Uelsmann nació en Detroit en 1934 y además de su carrera artística fue muy popular por las peculiares clases de fotografía que impartía en la Universidad de Florida. Sus collages, producidos en largas horas de laboratorio, aparecieron en la famosa serie americana Más allá del límite, y también en algunos libros de Stephen King.

En cuanto a este séptimo disco de Dream Theater, se trata de uno de los más clásicamente metaleros y menos experimentales de la banda, en el que se percibe la influencia de grandes tótems del heavy como Iron Maiden.

HIdrogenesse

Cuando Carlos Ballesteros, pareja de Genís Segarra en Hidrogenesse, imaginó el diseño de Cielo repleto de naves extraterrestres, es poco probable que pensase en Hipgnosis, y muchos menos en la portada del Phenomenon de UFO de la cual hablábamos la semana pasada. Pero a nosotros esas casitas blancas con tejados rojos atacadas por grandes ojos alienígenas nos han recordado a las que coloreó Storm Thorgerson a mediados de los 70. Las casas aparecen en la parte posterior del disco, mientras que en la frontal los dos ojos tienen todavía más protagonismo.

HIdrogenesse

Cielo repleto de naves extraterrestres fue un encargo de Nacho Vigalondo y acabó siendo la banda sonora de La alarma, el film que el director rodó para la mítica serie Historias para no dormir. El disco incluye 12 canciones instrumentales que cubren la película de un sonido siempre inquietante. Una muestra más de que Carlos y Genís pueden con todo.

UFO

Hipgnosis es probablemente la firma de portadas de discos más influyente de la historia del rock. La semana pasada hablábamos del Absolution de Muse y de los históricos diseños que hicieron para bandas como Led Zeppelin o Pink Floyd, pero la inquietud que deja la imagen de aquel hombre al que se aproximan diversos cuerpos extraterrestres nos lleva a otro disco diseñado por Storm Thorgerson: Phenomenon, de UFO (1974). Aquí el asunto alienígena es menos inquietante y más irónico: al parecer un hombre ha lanzado al aire un tapacubos y su mujer intenta fotografiar la escena para que parezca que se trata de un plantillo volante. La portada está coloreada sobre una foto en blanco y negro.

Phenomenon fue el primer disco de UFO con el guitarrista Michael Schenker, que reemplazó a Bernie Marsden en 1973. El álbum marcó un paso estilístico, de la psicodelia de sus trabajos anteriors al hard rock que los caracterizaría a partir de entonces.

muse Absolution

La máscara de gas no se percibe tan claramente como en la portada del Stereoparty que recordábamos la semana pasada, pero resulta más inquietante. Es una de las imágenes icónicas de Muse, la del Absolution de 2003, que recoge algunas de las ideas más habituales en la discografía del grupo británico: conspiraciones, apocalipsis y extraterrestres. Junto a esa figura humana totalmente indefensa se proyectan las sombras de una especie de criaturas voladoras. Matt Bellamy, líder del grupo ha explicado en alguna entrevista el significado de la portada: “El tipo está ahí parado, sosteniendo una máscara de gas para protegerse de algo, de un escenario del fin del mundo. Pero algo ha sucedido y se la ha quitado. Mira hacia arriba y es el Día del Juicio Final”. 

El autor del diseño es Storm Elvin Thorgerson, que a finales de los 90 fundó junto a Aubrey Powell el taller/estudio Hipgnosis, responsable de algunas de las portadas más míticas de la historia del rock, para bandas como Led Zeppelin, Pink Floyd, Peter Gabriel, Scorpions, The Mars Volta…. Thorgerson murió en 2013. 

Stereoparty

El Highway to hell de AC/DC nos hizo pensar en muchas otras portadas de discos: el mundo del rock está plagado de referencias luciferianas. Pero buscando la parte más simpática de los infiernos, hemos retrocedido hasta mediados de los 90 para recordar al demonio que ha ilustrado los famosos recopilatorios Stereoparty de Subterfuge ya desde el primer volumen. El padre de la criatura es Miguel Ángel Martín, que en alguna entrevista ha explicado que fue Mauro Entrialgo (otro grande del comic estatal) quien le presentó a Carlos Galán, capo del sello, un día de madrugada. Desde entonces, sus dibujos siempre han ido ligados a Subterfuge.

Concretamente, recuperamos la portada del volumen dos de Stereoparty, en el que el demonio de Miguel Ángel lleva puesta una máscara de gas. En aquel disco aparecían algunos de los grandes grupos del indie español de los 90: Sexy Sadie, Manta Ray, Australian Blonde, Doctor Explosion, Killer Barbies, Undershakers o Dover, que curiosamente también tienen una de las portadas diabólicas más míticas que podamos recordar: la del Devil came to me.  

AC/DC Highway to hell

La semana pasada escogimos la curiosa portada que Ted Nugent utilizó para su disco Cat scratch fever de 1977. La fotografía era de Jim Houghton, un fotógrafo que en los años 70 y 80 colaboró con gente como Emerson, Lake & Palmer o Billly Joel. Su momento más glorioso, no obstante, llegaría en 1979, cuando ilustró la portada de Highway to hell de AC/DC, uno de las discos más populares de la historia del rock.    

Al parecer, la idea del director de arte Bob Defrin (creador del famoso logo de AC/DC) era fotografiar a la banda en medio de una carretera, y las autoridades de Nueva York facilitaron que Jim y los cinco integrantes del grupo australiano pudiesen desplazarse a Staten Island, hasta un tramo de carretera cerrado al tráfico que en aquel momento se encontraba en obras. En la furgoneta llevaban un generador de humo, que colocaron detrás de la imagen para darle ese tono espectral que todos tenemos en la cabeza. Después, en postproducción, se añadieron los famosos cuernos y la cola de demonio de Angus Young. La imagen lo tiene todo: la composición, el color, la pose desafiante de los hermanos Young y la sonrisa de Bon Scott, que moriría pocos meses después, en febrero de 1980.  

Ted Nugent

Ya nos perdonará nuestro admirado Pantanito, pero ese bigote suyo tan característico nos ha recordado el de otra portada, bien alejada en tiempo y en estilo musical, como es la del Cat scratch fever de Ted Nugent. El músico norteamericano, versionado por grupos como Pantera o Motorhead, fue una figura popular del hard-rock de finales de los años 70 y principios de los 80, aunque ha ido alargando su carrera a través de diferentes proyectos y grabó su último disco en solitario en 2014. También se le conoce por sus ideas conservadoras, que lo han llevado a participar en actos de campaña de Donald Trump.

Queda lejos aquel Cat scratch fever de 1977, en el que Jim Houghton, uno de los grandes fotógrafos musicales de la época, fue capaz de sacarle su cara más enloquecida. El disco fue un éxito comercial, sobre todo gracias a la canción del mismo nombre.

María Lionza, la misteriosa deidad venezolana que encontrábamos en La pipa de la paz de Aterciopelados, en aquel caso transformada en Andrea Echeverri, era protagonista también en el último disco editado hasta el momento por Pantanito. María Lionza (2020) recoge todo el capital musical de un artista que ha sabido mezclar la rumba y el rock para llevárselos a un terreno íntimo y genuinamente propio. En el disco, por ejemplo, podemos escuchar un par de temas dedicados (o almenos inspirados) en sus hijos, Kikiriki y Se quieren tanto que…, y una serie de canciones conducidas con suma delicadeza por músicos amigos. Cuando hace poco más de un año le pedimos que nos hablase de sus portadas de discos favoritas, ya nos dejó una muestra de ese espíritu ecléctico que siempre le ha caracterizado: en su elección compartían espacio los Cramps y Los Chunguitos.

Queda lejos aquel Cat scratch fever de 1977, en el que Jim Houghton, uno de los grandes fotógrafos de la época, fue capaz de sacarle su cara más alocada.  

En María Lionza uno también debe pararse a mirar. Porque portada y contraportada son dibujos del artista andaluz Eduardo Parrac. Nosotros la verdad es que lo conocimos a partir de estas ilustraciones, pero vale la pena pasarse por su cuenta de Instagram porque tiene una larga trayectoria y sus dibujos y pinturas, muy a menudo relacionadas con el mundo del flamenco, son espectaculares.

Aterciopelados La Pipa de la paz

La semana pasada hablábamos de Canned Heat y de cómo a principios de los 70 la banda norteamericana convirtió la portada de Future Blues en un alegato a favor de la paz y de la ecología. Aquel diseño nos ha llevado a otra portada muy alejada en tiempo y estilo, pero que nos remite a esos mismos mensajes. En 1996 Aterciopelados grabaron La pipa de la paz, producido ni más ni menos que por Phil Manzanera y con una colaboración de Enrique Bunbury. El diseño fue cosa de Rodrigo Facundo, prestigioso artista colombiano, y en la portada mostraba a Las tres potencias, una imagen muy venerada especialmente en Venezuela que hace referencia al mestizaje y a la convivencia entre diferentes culturas. Está formado por tres personajes: el Negro Felipe, el Indio Guaicaipuro y María Lionza, que suele simbolizar, entre otras cosas, el respeto por la naturaleza. En la portada, su rostro fue sustituido por el de Andrea Echeverri, líder de Aterciopelados.

La pipa de la paz ha sidio uno de los mejores discos Aterciopelados; un álbum que mantenía la pulsión rockera de trabajos anteriores pero que destacaba por revalorizar sonidos tradicionales colombianos. En el tema que daba nombre al disco, la letra unía pacifismo y ecología en una misma cosa: «Bailábamos la danza de la lluvia, fumábamos la pipa de la paz, hablábamos con la naturaleza, buscábamos la senda del jaguar».

Canned Heat

La famosa foto de  Iwo Jima que ilustraba el In the army now de Status Quo también ha tenido otras interpretaciones desde el rock: una de las más curiosas es la que podemos ver en el Future Blues de Canned Heat, grupo emblemático del rock blues de los años 70. En este caso, la fusionaban con las imágenes de la llegada a la luna, el gran acontecimiento de la época. 

Uno de los detalles más interesantes es la bandera de Estados Unidos colocada boca abajo. Si bien en épocas recientes este tipo de bandera ha sido utilizada por la derecha norteamericana (la han mostrado los trumpistas, por ejemplo, para reivindicar los valores tradicionales de orden y patriotismo), en aquel momento solía aparecer en los actos de los movimientos antiVietnam y en algunas protestas de izquierdas. En su portada, concretamente, Canned Heat pretendían criticar la creciente contaminación generada por países como Estados Unidos, ya que su líder Alan Wilson estaba muy sensibilizado con la causa medioambiental. La portada provocó cierta controversia y algunas cadenas como K-Mart se resistieron a vender el disco.

Pese a todo, Future blues fue uno de los álbumes más populares de Canned Heat, sobre todo gracias a la versión de Let’s work together, que llegó a las listas de éxitos de 1970.       

Status quo army

El ejército que aparecía en la portada de Love of Lesbian que comentamos la semana pasada era de broma, pero sí que va algo más en serio la portada de este In the army now, el decimoséptimo disco de Status Quo, editado en 1986. La portada toma de referencia la histórica fotografía que Joe Rosenthal tomó el 23 de febrero de 1945 en la isla de Iwo Jima, donde las fuerzas norteamericanas derrotaron a las japonesas tras una sangrienta batalla. Esta foto, galardonada con el premio Pulitzer, acabó siendo una de las imágenes icónicas de la Segunda Guerra Mundial.

La banda londinense cogió aquella fotografía e introdujo algunos retoques: los marines sustituidos por los miembros del grupo y la bandera de EUA, por la del Reino Unido. El diseño lo firma Mark Willkinson, que también trabajaría para bandas como Marillion, Iron Maiden o Judas Priest.

Love of lesbian

La semana pasada escogimos la portada de uno de los discos de Come, grupo americano de los 90 que tocó junto a Sonic Youth. La máscara que aparecía en aquel Don’t ask, don’t tell nos ha hecho pensar en otras máscaras muy especiales, las que pueden verse en el último disco de Love of Lesbian: Ejército de Salvación (Warner). Los miembros del grupo nunca habían aparecido en una portada, pero en este disco lo hicen tras las originales máscaras de Twee Muizen, un dúo de artistas de origen gallego que crean estas piezas de inspiración rural.

La gracia es que cada una de las máscaras se escogió en base a la personalidad de cada uno de los integrantes del grupo: Jordi, por ejemplo, aparece con el rostro tapado debido a la incomodidad que le generan las sesiones de fotos; Oriol lleva algo parecido a un gorro de cocinero, ya que es un gran amante de la gastronomía, y Santi un casco con una pequeña mano en homenaje a la película Los 5.000 dedos del Dr. T. La legión de seguidores de LOL son, efectivamente, un auténtico ejército, aunque no tengan vocación militar ni religiosa.

Come

En la portada del Washing Machine que comentábamos la semana pasada aparecían dos fans de Sonic Youth, pero en las camisetas llevaban escritas las firmas de Thalia Zedek y Chris Brokaw. Ellos eran dos de los integrantes de Come, una banda originaria de Boston que había hecho de telonera de Thurston Moore y compañía en aquella gira de 1995.

Come, que también llegaron a tocar junto a bandas míticas como Nirvana o Dinosaur Jr, sacaron cuatro discos durante los años 90, y el segundo de ellos fue Don’t ask, don’t tell, que tenía como portada esta enigmática fotografía. En ella aparecía Zedek con un antifaz y la imagen algo difuminada. Tras la disolución de Come, en 2001, tanto Zedek como Brokaw grabaron diversos discos en solitario.  

Washing Machine Sonic Youth

De los Pixies a El Bicho y de El Bicho a Sonic Youth. Entre bailaoras y lavadoras a punto de centrifugar, nuestra cadena imposible de portadas nos lleva a otro clásico del indie de los 90. Sonic Youth ya llevaban más de una década sobre los escenarios cuando grabaron este noveno álbum, Washing Machine (1995, DGC Records), considerado uno de sus mejores discos. También ha quedado en la mente de todos los fans su portada, probablemente la más recordada del grupo junto a la mítica de Goo, dibujada por Raymond Pettibon. La de Washing Machine era una fotografía que la propia Kim Gordon tomó a dos seguidores después de un concierto en Amherst (Masachussetts) en abril de 1995. Al parecer, en el momento de imprimir el disco la discográfica no fue capaz de contactar con los dos fans, por lo que tuvo que encuadrar la foto de manera que no se les reconociera la cara.

El bicho

Después de pasar por Surfer Rosa, de los Pixies, otra bailaora nos lleva a otro disco tremendo: el debut de El Bicho, editado en 2003. La banda liderada por Miguel Campello y Víctor Iniesta se separó en 2010 y quizás es por eso que su discografía ha quedado algo olvidada. No recordábamos, por ejemplo, que en aquel primer álbum colaboró gente como Jorge Pardo, Carles Benavent, Tomasito, Ara Malikian, Javier Álvarez o Tino di Geraldo, que también ejerció de productor. Casi nada. El Bicho mezclaba flamenco rock con toques de jazz, psicodelia y música árabe; un mix difícil de replicar fuera de ese dúo único que formaban Víctor y Miguel, con sus inolvidables piruetas sobre el escenario.

La portada transmitía perfectamente el eclecticismo del grupo con una lavadora en la que una bailaora estaba a punto de ser centrifugada. En el artwork participaron el fotógrafo Benjamín Torres y el estudio de diseño José Puga.  

Surfer Rosa Pixies

Dos portadas separadas por casi 50 años pero igualmente espectaculares. La de Cante Flamenco la hizo el mítico diseñador Alex Steinweiss en 1941; la del Surfer Rosa (1988), uno de los discos de nuestras vidas, se la debemos al diseñador Vaughan Oliver y al fotógrafo Simon Larbalestier, que se encargaron del artwork de toda la discografía de los Pixies. Al parecer, ellos tuvieron la idea de abrir el disco con la imagen de una bailaora de flamenco en topless, y la sesión de fotos la montaron en un pub que había junto a las oficinas del sello 4AD, en Londres. También introdujeron el crucifijo (una cruz que, curiosamente, también está presente en la portada de Steinweiss) y un trozo de mástil de una guitarra que pertenecía, curiosamente, a Robin Guthrie de Cocteau Twins. La modelo fue una amiga de Oliver, una bailarina portuguesa de nombre Isabel Tamen.

De Surfer Rosa no hace falta explicar mucho, ya que es uno de los grandes discos de la historia del rock alternativo. Producido por Steve Albini, incluyó temas míticos como Bone Machine, Gigantic, Where is my mind o Vamos, que han sido inspiración para generaciones posteriores.

Se escapa un poco de la música que se suele escuchar en Rockpapel, pero la semana pasada hablábamos de la que se considera la primera portada de discos de la historia, la que Alex Steinweiss hizo en 1940 para Smash Song Hits de Rodgers & Hart, y nos ha llamado la atención otra de las portadas que el diseñador americano creó poco tiempo después también para Columbia Records: Cante flamenco de La niña de los peines (1941). El flamenco había empezado a llamar la atención del público americano (es bien conocida, por ejemplo, la pasión que todo un mito del jazz como Miles Davis sentía por el flamenco) y Columbia decidió editar este disco de Pastora María Pavón, The girl with the combs según el libreto del disco.

La portada, con dominio del amarillo, es una joya de la historia del diseño que se expone, por ejemplo, en el National Museum of American History de Washington.

Si la portada que comentábamos hace pocos días (de Zulú 9.30) mostraba la marquesina luminosa de una sala de conciertos, no podíamos dejar pasar la ocasión de citar la que se considera la primera portada de discos de la historia: la del Smash Song Hits, de Richard Rodgers y Lorenz Hart (1940). Rodgers fue uno de los primeros grandes compositores de Broadway (suyas son canciones como Blue Moon o My Funny Valentine) y este recopilatorio fue editado por Columbia Records. Y es ahí donde había comenzado a trabajar hacía poco tiempo Alex Steinweiss, un joven artista, gran amante de la música, que empezó diseñando catálogos y carteles pero que finalmente tuvo una idea bien curiosa para la época: ilustrar con una imagen artística los austeros sobres de cartón en los que se solían enfundar los vinilos. En un principio, la propuesta fue vista con escepticismo dentro de la propia compañía, sobretodo por el coste añadido que implicaba, pero las ventas en seguida se dispararon, y el resto de la historia ya lo conocemos…

Steinweiss diseñó a partir de entonces centenares de portadas de discos, sobretoto de música clásica y jazz. Para su primera creación, la del Smash Songs Hits de Rodgers&Hart (Hart ejercía de letrista), Steinweiss convenció a los dueños del Imperial Theatre de Nueva York para que cambiasen las letras de su famosa marquesina por un día. La fotografía, encabezada por las grandes letras de Columbia Records, es historia de la música.

Zulu

La semana pasada os explicábamos cómo el There’s no place like America de Curtis Mayfield aludía a las discriminaciones raciales a través de una imagen antigua en la que ciudadanos negros hacían fila para recoger ayuda social. Aquella fila nos ha trasladado a otra radicalmente diferente, en este caso para acceder a un concierto. Zulu 9.30 fue una banda barcelonesa del llamado sonido mestizaje que llegó a grabar cinco discos, el último este Para todos los públicos de 2012 (editado por el sello Kasba), en el que intentaban girar hacia ritmos un poco más pop. Contaban, además, con las colaboraciones de gente de Txarango o de Canteca de Macao.

En la portada, dominada por el brillo de una enorme marquesina, pueden distinguirse duplicados a los diferentes miembros del grupo, en diferentes momentos y posiciones.

curtis mayfield

Han sido muchos los músicos norteamericanos que, de una u otra manera, han denunciado las desigualdades raciales en su país. La semana pasada hablábamos de la portada del Recipe of hate de Bad Religion, y esta vez retrocedemos algunos años en el tiempo, concretamente hasta 1975. Curtis Mayfield ha sido una de las grandes figuras el soul pero también fue uno de las artistas que más reivindicó la cultura afroamericana en los años 70. Un buen ejemplo es la portada de There’s no place like America today. Aparece una larga fila de ciudadanos negros, abrigados con pesados abrigos, bajo un anuncio de una familia blanca, sonrientes en su coche y convencidos de que no hay mejor lugar para vivir que Estados Unidos.

El dibujo de portada reproducía de manera bastante fidedigna una fotografía tomada por Margaret Bourke-White en 1937, en Kentucky, después de la inundación del río Ohio. Vista en el contexto de los años 70, queda claro que denunciaba las desigualdades todavía existentes entre blancos y negros.

There’s no place like America today se editó tres años después de Superfly, el álbum más exitoso de Mayfield. En realidad era la banda sonora de la película del mismo nombre, pero acabó superando en popularidad al propio film.   

Bad religion

En las últimas semanas hemos recordado dos de las portadas de discos que diseñó Javier Mariscal para Chucho y Bebo Valdés y para Kiko Veneno, pero el perro-lince que ilustraba Está muy bien eso del cariño nos lleva mucho más lejos en distancia y estilos, concretamente a California y al punk rock de los 90. Unos hombres con rostro de perro enfurecido labraban en la portada de Recipe for hate (1993, Epitaph), el séptimo álbum (y probablemente el más conocido) de Bad Religion.

El autor de la portada fue Fred Hidalgo, que también ha trabajado para bandas de la onda hardcore americana como Offspring (suya es la carátula del esqueleto que se distingue en Smash), NOFX o Pennywise. La imagen de los perros tiene historia: al parecer, Hidalgo hizo un collage utilizando una fotografía de dos hombres que en los años 50 fueron absueltos del asesinato del joven negro Emmet Till (años más tarde sí que confesarían el crimen). En la portada, sus cabezas remitían a dos perros rabiosos. Otro detalle interesante del disco es que en él los norteamericanos recuperaban la tipografía de sus primeros discos, en claro homenaje a Black Flag.

Kiko Veneno

Javier Mariscal se curtió en diferentes proyectos de cómic underground de los años 70 y ya había adquirido cierto prestigio antes de la llegada de los Juegos Olímpicos de Barcelona, aunque fue el diseño del carismático Cobi lo que le dio fama internacional. La semana pasada hablábamos de la portada que hizo para el disco Juntos para siempre que Chucho y Bebo Valdés grabaron en 2008, pero ya había tenido contacto con el mundo de la música mucho antes. En 1995, por ejemplo, diseñó la portada de Está muy bien eso del cariño, de Kiko Veneno. Aparecía en élla un curioso animal, guitarra en mano, que quizás se refería al Lince Ramón, que saltaba enfundado en unas zapatillas según la letra.

Está muy bien eso del cariño fue el cuarto álbum de Kiko Veneno y, pese a que no era fácil mantener el nivel después de Échate un cancecito, aquel nuevo trabajo incluyó grandes temas como Memphis Blues Again, uno de sus grandes clásicos. En el disco, producido por Joe Dworniak, también participaba Raimundo Amador.

Bebo y Chucho Valdés

A veces, encadenando portadas podemos acabar conectando artistas, estilos y épocas tan distantes como se pueda imaginar. La semana pasada os hablábamos de la portada en la que Ian Dury posaba junto a su hijo ante el escaparate de una tienda de lencería de Londres: New Boots and panties (1977). Hoy vamos con este Juntos para siempre en el que también aparecen padre e hijo: los cubanos Bebo y Chucho Valdés grabaron en Madrid diversos estándares latinos, producidos por Nat Chediak y Fernando Trueba, que cristalizaron en este álbum de 2008. Ambos tocan al piano en un disco con unas connotaciones muy especiales, ya que durante muchos años padre e hijo vivieron separados: Bebo se fue a Suecia en 1960 tras el éxito de la revolución cubana, mientras que Chucho optó por continuar su vida y su carrera musical en la isla.

En cuanto a la portada, el autor fue Javier Mariscal, buen amigo de Trueba. De hecho, poco tiempo después los dos filmaron la película de animación Chico y Rita, galardonada con un Goya y nominada a los Óscars en 2012. Bebo no solo fue fuente de inspiración para la película, sino que interpretó algunos de los temas de la banda sonora.

Ian Dury

La semana pasada hablábamos del diseño que Barney Bubbles hizo para el Armed forces de Elvis Costello en 1979, y no podíamos dejar pasar la ocasión de citar alguna otra de las colaboraciones que hizo con artistas británicos de la época, en este caso para el disco debut de Ian Dury, New boots and panties (1977, Stiff Records). La fotografía que vemos en portada la hizo Chris Gabrin, famoso por haber trabajado también para grupos como Damned, Barracudas, Elvis Costello, Stray Cats, Buzzcocks… En ella se ve a Ian Dury junto a su hijo, que al parecer se coló en la sesión de fotos sin estar previsto. La foto se tomó ante el escaparate de una tienda de ropa interior cercana a Victoria Station, en Londres.

Aquí, lo que hizo Bubbles fue recortar la fotografía e insertarle una tipografía en color naranja que tiene una procedencia bien curiosa: la escribió la recepcionista de Stiff Records, una tal Cynthia Lole. Como curiosidad, el hijo de Ian, Baxter Dury, también se ha acabado dedicando a la música, aunque evidentemente no ha tenido la misma repercusión que su padre. New boots and panties fue su primer disco y ya obtuvo un gran éxito de ventas gracias a temas como el vibrante Sweet Gene Vincent, todo un homenaje al músico de Virginia.

Armed forces Elvis Costello

Ya véis, va de elefantes la cosa. La onírica portada que Mario Feal hizo para Burbuja cómoda y elefante inesperado de Los Estanques y Anni B. Sweet nos lleva hasta este discazo: Armed forces, de Elvis Costello & The Atractions (1979). El músico británico fue uno de los grandes impulsores de la new-wave, aunque en este disco producido ni más ni menos que por Nick Lowe se deja notar sobre todo el buen gusto y la precisión de doce temas (la mayoría no llegan a los tres minutos) en los que parece no sobrar ni faltar nada. «Elvis Costello & The Attractions eran mejor banda que cualquiera de sus contemporáneos. Mejores por años luz», asegura Bob Dylan en su último libro.

Respecto al diseño del disco, el autor fue Barney Bubbles (Colin Fulcher de nombre real), uno de los diseñadores más influentes del rock de finales de los 70, que trabajaría básicamente para los sellos Stiff y Radar. De su obra destacan los diseños de ciencia ficción que hizo para Hawkwind (si no nos equivocamos, una importante influencia para el propio Mario Feal), pero también sus colaboraciones con músicos como Ian Dury, Dr. Feelgood, Billy Bragg, Damned, The Specials o el mismo Elvis Costello. Su carrera no se extendió demasiado, ya que en noviembre del 1983 lo encontraron muerto en su casa.

Si Guille Milkyway explicaba en las entrevistas de promoción de La gran esfera que el círculo de la portada era una especie de metáfora de la introspección, para Anni B. Sweet, la imagen de este Burbuja cómoda y elefante inesperado (Inbophonic 2022) trasmitía a la perfección el espíritu de su colaboración musical con Los estanques: delicada y contundente a la vez. La geometría nos ha sugerido la asociación entre ambas portadas, aunque la distancia entre el pop electrónico de La Casa Azul y los sonidos setenteros de Los estanques sea grande.

Para el diseño de este Burbuja cómoda y elefante inesperado contaron con Mario Feal, uno de los diseñadores de discos más prolíficos del país (y con un estilo que a menudo nos recuerda a la estética de la psicodelia y el rock progresivo). Este fue el quinto disco de la banda cántabra, al que luego siguió UVE (Sonido Muchacho, 2024).

La luz misteriosa que hacía brillar la mano y los pies de Michael Jackson en la portada de aquel Victory de The Jacksons nos ha recordado a otro disco, en este caso nacional: La gran esfera de La Casa Azul, editado por Elefant en 2019. Entre las manos de un Guille Milkyway galáctico también flotaba una luz, en una imagen futurista tomada por el artista visual Lluís Domingo. En primer término se podía distinguir, aunque algo difuminado, el logo del grupo, creado originalmente por Gregorio Soria, mientras que el cuerpo de Milkyway quedaba dentro de una especie de esfera. Según explicaba el músico en las entrevistas de promoción del disco, el círculo simbolizaba un lugar íntimo en el que refugiarse del mundo exterior.

Este es el último disco con material nuevo editado por La Casa Azul hasta la fecha. Este año, no obstante, celebran su 25 aniversario en plena forma; el pasado 11 de octubre triunfaron en el Wizink de Madrid, y el 9 de noviembre tocarán en el Sant Jordi Club con las entradas agotadas.

Jacksons Victory

La nónima de artistas con los que ha colaborado Michael Whelan es larguísima. Aparte de los discos de Sepultura de los que hablamos la semana pasada, también diseñó para grupos como Meat Loaf o Demolition Hammer, aunque en este caso rescatamos su aparición más mainstream: la portada del Victory de The Jacksons (continuadores de Jackson 5). Este álbum se editó pocos meses después del mítico Thriller de Michael Jackson (1984) y también tuvo un imporante éxito de ventas. Según cuenta la leyenda, la relación entre los hermanos era bastante tensa, hasta el punto de que fue imposible hacerles un foto conjunta en condiciones, y para la portada se acabó encargando un dibujo a Whelan.

El ilustrador los dibujó casi como superhéroes, bajo un misterioso haz de luz. En la primera portada que se editó, una paloma aparecía sobre el hombro de Randy, pero en posteriores ediciones se eliminó. Al parecer, inicialmente el plan era que en los conciertos de la gira se lanzasen palomas al vuelo, pero finalmente se tuvo que desechar la idea, y la paloma también acabó desapareciendo de la portada. Lo que sí que destaca, sin embargo, es el guente iluminado de Michael, que ya hacía valer su liderazgo en la banda.

Sepultura_embryonic

Pasamos de las células madre de Stem Cells a las células muertas de… Sepultura. El 7 de junio de 1991 se editó el single Dead Embryonic Cells, perteneciente al disco Arise de ese mismo año. El llamativo diseño era en realidad un detalle extraído de la portada del álbum, una pintura excepcional obra de Michael Whelan. Prestigioso ilustrador norteamericano especializado en ciencia ficción, durante su prolífica carrera Whelan ha firmado portadas de unos 350 libros y revistas (incluyendo algunos del mismísimo Stephen King) y también de una larga lista de discos, entre los que destacan bandas como Sepultura o Soulfly (con Max Cavalera también al frente).

En Dead Embryonic Cells, la banda brasileña describe un mundo gobernado por la ira y la tristeza, guerras, violencia y terrorismo. Curiosamente, la cara B del single es un cover del mítico Orgasmatron de Motorhead, otro retrato durísimo de un Dios que nos lleva a la mentira, la agonia y, finalmente, a la tumba.

stem_cells

Buscando grupos que, como Siniestro Total, se hubieran inspirado en la (curiosa) figura de Bob Hope, hemos llegado hasta Dakota del Sur, lugar de origen de la banda Stem Cells. En 2023 sacaron este single de título Bob Hope, en el que más que hablar de escenas cómicas, lo hacían sobre la desesperanza. El grupo norteamericano, recupera los sonidos del grunge más clásico, como se puede comprobar en el videoclip que grabaron del tema.

En la portada, aparte del nombre del famoso actor, aparecía un repartidor de DoorDash, la empresa de comida a domicilio más famosa de Estados Unidos, mirando a cámara y con el recibo en la mano. El single acabó formando parte del disco Hurl, editado pocas semanas después.

siniestro total

La vaca de Aerosmith nos hizo recordar a la Galicia Miña Terra Galega de Siniestro Total y al que fue su segundo álbum: Siniestro Total II. El Regreso. En Cuando se come aquí? Óscar Mariné, una de las grandes mentes pensantes del país en cuanto a diseño gráfico y narrativa de marca, ya había conseguido unir a través de la imagen los dos grandes pilares de la  filosofía Siniestro: el espíritu provocador y el sentido del humor. En aquella época era difícil imaginar que un disco punk podía ilustrarse con unos personajes de cómic de Lucky Luke, pero sí, era posible. Para este segundo álbum Mariné volvió a sorprender tomando una imagen perteneciente a un anuncio que el actor y humorista Bob Hope había hecho en 1954 para la Asocación americana de productos lácticos.

En el interior, algunas de las canciones más populares de la banda: Encuentros en la tercera edad, Opera tu fimosis o No somos de Monforte. Este, por cierto, fue el primer disco de Siniestro tras la marcha de Germán Coppini a Golpes Bajos.

Get a grip Aerosmith

Hugh Syme firmó portadas para grupos como Iron Maiden, Megadeth, Whitesnake, Dream Theater y, como decíamos la semana anterior, para los canadienses Rush. Pero su portada más recordada quizás sea la de este Get a grip, en la que aparecía una vaca con un piercing. Pese a que ya era el undécimo disco de la banda norteamericana, fue sin duda su mayor bombazo comercial. Temas como Livin’ On The Edge, Cryin’ o Crazy lo petaron por todo el mundo con esa combinación de riffs rockeros y aires de balada que hacían levantar la ceja a sus seguidores más puristas pero que copaban listas de éxitos.

Hace pocas semanas Syme recordaba en redes cómo había surgido esa histórica portada: «En 1992 el gurú de Geffen John Kalodner y yo nos reunimos con el grupo en su local de ensayo de Boston para discutir la portada de su nuevo álbum. Un día que nunca olvidaré. Trabajar directamente con Steven [Tyler] en el desarrollo del concepto de la portada fue increíble. Muchas llamadas y bocetos… El título del álbum migró de la versión original (Rag wings and heavy iron) a su título final, Get a grip. ¡Y la vaca frisona de mi vecino acabó ocupando más de 23 millones de portadas!»

Rush 2112

En este caso es la serie americana The Twilight zone la que conecta a dos grupos tan distanciados en tiempo, espacio y sonido como El último de la fila y los canadienses Rush. 2112 fue uno de sus discos más complejos, un álbum conceptual editado en 1976 que giraba en torno a la literatura de ciencia ficción y en algunos temas se aproximaba estilísticamente al rock psicodélico. Uno de los singles del disco llevaba por nombre el título de la serie, y estaba inspirada en dos de sus capítulos.

La evolución de Rush a lo largo de los años fue grande, ya que comenzó con un rock pesado cercano a Led Zeppelin y acabó adoptando sonidos electrónicos (ya en los 80). 2112 forma parte de su época menos comercial pero vale la pena escucharlo ya que los canadienses siempre tuvieron un talento especial a la hora de componer. La portada la hizo el también canadiense Hugh Syme, uno de los diseñadores más prolíficos de la historia del hard-rock y el metal.

Portadas de discos: Enemigos de lo ajeno de EL último de la fila

Estrenamos nueva sección. Y lo hacemos con uno de nuestros discos preferidos: Enemigos de lo ajeno, de El último de la fila. El encuentro entre Manolo García y Quimi Portet fue algo mágico, que nos regaló unos cuantos discos tan soprendentes como difíciles de copiar. El misterio de su fórmula, mezcla de dos personalidades musicales tan diferentes, se trasladó también a algunas de sus portadas, como por ejemplo la de este segundo disco que contenía clásicos como Insurrección, Lejos de las leyes de los hombres, Aviones plateados

La portada se dividía en tres: un autorretrato de Manolo García (el cantante fue diseñador gráfico y también pinta), una foto de Quimi Portet y en el medio la imagen de un kalamita, los extraterrestres que aparecían en la mítica serie americana de los años 60 The Twilight Zone (La dimensión desconocida en español). En un primer momento los alienígenas convencen a los humanos de que pretenden ayudarles a solucionar los problemas del planeta Tierra. Pero al final el guión deja claro que sus intenciones son mucho más perversas.

En Disco y cadena iremos enlazando portadas de discos que quizás no tengan una relación musical obvia pero que sí están conectadas por alguna razón. Partimos de Enemigos de lo ajeno, ¿cuál será la siguiente?