El logo que llegó más allá de la música

Portada de Soziedad Alkoholika

1991 / En nuestro repaso de portadas con historia, hemos encadenado en los últimos días dos grupos que tuvieron su punto álgido a principios de los 90: MCD, representantes del llamado rock radical vasco, y Los Bichos, predecesores del movimiento indie. Pero en ese triángulo que forman Bilbao, Vitoria y Pamplona también había lugar para el hardcore y el trash metal. Hoy hablamos de los incombustibles Soziedad Alkoholika, de su disco homónimo de 1991 y del famoso S.A.

Publicistas sesudos suelen romperse la cabeza buscando una imagen, una lema o un jingle que impacte. Pero en el rock, afortunadamente, las cosas no siempre funcionan así. Tomemos como ejemplo a los Ramones y a su popularísimo logotipo, que ha trascendido incluso a la propia música del grupo. En su caso fue Arturo Vega, amigo de la banda, quién dibujó sin demasiadas pretensiones la famosa águila con un bate de beisbol (por la afición de Johnny Ramone a este deporte), inspirándonse en el sello presidencial de los Estados Unidos. Aquí (salvando las distancias, claro) si hay un grupo del que se hayan vendido más camisetas que discos, no hay duda de que ese sería Soziedad Alkoholika. Y en su caso la imagen también surgió casi por casualidad.

El famoso logo de S.A. ya aparecía en la portada del primer disco del grupo, editado en 1991. En una entrevista publicada en Mondosonoro, Juan, cantante, explicaba de dónde salió aquella imagen: «Pues si no recuerdo mal lo dibuje yo en clase. Luego en el local sacamos la letra, la tipografía, de una botella de vino. Y después, con los años, fuimos añadiendo algunos efectos». Desde entonces, el logotipo fue apareciendo en las portadas de prácticamente todos los discos de la banda.

Mientras, miles de jóvenes (algunos fans del grupo; otros no) se enfundaban su camiseta. Un éxito que no siempre ha comportado un beneficio económico para el grupo. «Lo que pasa con el rollo de nuestras camisetas es que la mayoría de las que se ven no son nuestras, son piratas. Tampoco nos molesta que la peña, que de algo tiene que vivir, se saque unas pelillas vendiendo camisetas con nuestro logo. Lo que nos mosquea es cuando se trata de una empresa que se forra, que también pasa», explicaba Juan en la citada entrevista.

Aquel disco de 1991, titulado como el grupo, ya dejaba claro donde se situaría Soziedad Alkoholika: entre el trash metal y el hardcore. Y sus letras, siempre contundentes, les conllevarían más de una demanda judicial. A partir de 1995, de hecho, se autoeditarían a través de su propio sello discográfico: Mil a gritos. La realidad es que los que se quedaron solamente en la camiseta y no escucharon sus discos, no saben lo que se pierden. Ya son más de 30 años repartiendo tralla.

La canción

‘NOS VIMOS EN BERLÍN’. El grupo de Gasteiz lanza este misil punk en su primer disco con un doble bombo a punto del colapso. Critica la opresión de los sionistas a sus vecinos palestinos pero al regrabarlo, en 2009, el grupo decidió matizar el mensaje cambiando «judío» por «jodido cabrón». Tal vez así se evitó una nueva polémica tras los desencuentros con Garzón, la prensa y la Audiencia Nacional con otros temas de su repertorio. Nada que no impida que sigan vigentes e indemnes en estos tiempos.