El lumpen sevillano según Nazario (homenaje a Juanjo Pizarro)

Portada Ansia de Dogo y los Mercenarios

1987 / El sábado los focos se apagaron definitivamente para Juanjo Pizarro, ilustre guitarrista del rock andaluz que moría a los 59 años. Hoy, nuestro repaso a portadas con historia servirá para rendirle un pequeño homenaje. Escogemos la de Ansia, el primer disco de Dogo y los Mercenarios, el grupo que Pizarro fundó a mediados de los 80 junto a Juan Diego Fuentes, más conocido como Dogo.

El espíritu rockero, marginal y desafiante de esta pareja de músicos quedó perfectamente retratado por la mirada de Nazario. El dibujante andaluz, gran figura del cómic underground, no se ha prodigado demasiado como ilustrador de portadas, pero las pocas que surgieron de sus manos pueden considerarse excepcionales. Comenzando por el Take no prisoners (1979) de Lou Reed, claro. La historia es bien conocida: el músico neoyorkino se encaprichó de un dibujo que Nazario había hecho para una portada de la revista Rock Comix y lo utilizó en la cubierta del directo Take no prisoners. Sin pedir permiso y sin pagar por él. Aunque años más tarde acabaría soltando unos millones de pesetas previo paso por los juzgados.

Nazario también dejó su huella (durante sus años en Barcelona) en Dioptria, el histórico disco de Pau Riba. Y, como decíamos, en un par de trabajos de Dogo y los Mercenarios: Ansia y Mala Reputación. Fue Pepe Benavides, roadmanager del grupo y buen amigo de Nazario cuando éste vivía en Sevilla, quien los puso en contacto. En una estupenda entrevista publicada en Jotdown en 2017 el propio Dogo explicaba cómo fue el proceso de maduración de la portada. «Le mandamos a Nazario una serie de canciones, y él nos devolvió las pruebas de la portada que, básicamente, ilustraba la letra de Rock And Roll Caliente. Se ve en ella la Alameda, el facha, el otro… La portada es magnífica.»

Efectivamente, la portada era una escena del lumpen sevillano con la Alameda de fondo. El mismo lugar en el que Dogo abrió a finales de los 80 un emblemático bar llamado Fun Club por el que pasarían las grandes figuras del rock andaluz (y no andaluz). Cuatro años más tarde, Nazario también dibujó la portada de Mala reputación, en la que se veía a un chico semidesnudo en posición sensual. «Esa portada ya me gusta menos. Yo no la hubiera usado», reconocía Dogo en la citada entrevista.

El grupo se disolvió y dejó tras de si tres discos y un puñado de canciones de puro punk-rock, entre ellas la famosa Polígono Sur, donde la guitarra de Juanjo Pizarro se mezclaba con la de Raimundo Amador. Y es que Juanjo no solo destacó como una de las almas de Dogo y los Mercenarios sino que también formó parte de la historia de Silvio y Sacramento y de Pata Negra. Además, colaboró con Reincidentes, tocó con Def Con Dos (de los que ya hablamos hace algunas semanas) y produjo a muchos otros grupos. Un todoterreno con clase y actitud.

La canción

‘SUEÑOS ROTOS’. En este disco no falta un registro mercenario habitual: la balada rockera desgarradora al estilo Dead flowers. Doguillo recita historias de perdedores com si Lou Reed habitase Sevilla y Juanjo clava a Richards en el fenomenal sólo eléctrico.