Rulo y la Contrabanda, más que frágil


Portada de 5 de Rulo y la Contrabanda

De los diseños de Álvaro P-FF ya hemos hablado aquí en diversas ocasiones. Es uno de los grandes cartelistas del país y también ha diseñado para gente como Enrique Bunbury, Coque Malla, Sex Museum, Whisky Caravan, Javier Andreu… En noviembre se presentó este 5 (DRO), de Rulo y la Contrabanda, que a finales de febrero empezará a girar en La Riviera para continuar en marzo en Barcelona y Bilbao. La foto de portada es obra de Manu Bermúdez, mientras que el diseño es de Álvaro, que ya había colaborado con Rulo en otras ocasiones.

Para este nuevo disco, Rulo quiso aparecer junto a su hijo de pocos meses. En las entrevistas de promoción explicaba el porqué: «La portada simboliza mi manera de hacer música: la fragilidad del bebé y la crudeza del rockero tatuado sin camiseta. Es por ello que tengo la sensación de que para algunos soy muy blando y para otros soy muy duro». También aludía a diferentes razones para haber titulado el disco con una cifra: aparte de ser su número favorito, este es el quinto disco en solitario después de abandonar La Fuga, y cinco son los miembros de su familia; su pareja y sus tres hijos.

Y para escuchar:

‘ENTRE MI SIEMPRE Y TU JAMÁS’. Solo Rulo sabrá si habla de la misma historia pero se intuye continuidad entre el tema The End de su anterior disco y está declaración de post-amor. Lo que allí era la cruel ruptura aquí es la añoranza por ese tiempo feliz. En una de las estrofas sobre un acertado efecto de pizzicato surge la duda clave en cualquier divorcio acerca de cómo repartir los discos. Después el estribillo, con una producción más convencional, acompaña a una proclama de abandono desesperada.